Un inmueble que operaba como supuesto taller de mecánica fue desmantelado en Medellín tras ser identificado como un punto de acopio y distribución de autopartes robadas, en una operación que permitió la incautación de cerca de 2.000 piezas vinculadas a hurtos de motocicletas en distintos sectores de la ciudad.
La intervención se activó luego de una alerta tecnológica emitida por el sistema de reconocimiento de placas LPR-123, que permitió ubicar una motocicleta robada el mismo día en el barrio Córdoba. Al llegar al lugar, las autoridades hallaron el vehículo completamente desmantelado dentro de una vivienda, sin placas ni carenajes, lo que evidenciaba un proceso rápido de despiece para evitar su identificación.
Desde el exterior del inmueble se observaron motores, carenajes y múltiples componentes acumulados de manera irregular. En el interior, se encontraron herramientas utilizadas para cortes rápidos y autopartes con antecedentes por hurto, lo que permitió establecer un modus operandi basado en el desguace exprés: las motocicletas eran robadas, ingresadas al sitio y fraccionadas en cuestión de minutos para su posterior comercialización ilegal.
De acuerdo con la información oficial, el inmueble cumplía un papel clave dentro de la cadena delictiva dedicada al robo, despiece y venta ilegal de repuestos, afectando directamente a propietarios de motocicletas y alimentando economías criminales asociadas al hurto de vehículos.
Las autopartes incautadas quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, que adelanta procesos de verificación técnica y trazabilidad para establecer su origen, así como la posible vinculación de los responsables con estructuras delincuenciales dedicadas al hurto de motocicletas en Medellín.




