La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, lanzó una preocupante advertencia durante un debate en el Congreso de la República: Colombia podría enfrentar un desabastecimiento de arroz durante el primer semestre de 2026. Lo que debía ser un periodo de siembra y estabilidad se ha transformado en una emergencia hídrica que tiene bajo el agua a miles de hectáreas productivas.
La situación es crítica en dos de las zonas arroceras más importantes del país. Las fuertes lluvias, atípicas para esta época del año, han impedido que los ciclos de siembra se completen.
«No estoy segura de que el arroz de Córdoba hoy pueda salir. Esto va a impactar la cosecha del primer semestre. Teníamos una expectativa de siembra que se vio cortada por el agua», señaló Carvajalino.
El balance preliminar entregado por el Ministerio de Agricultura y gremios locales es desolador: más de 1.400 hectáreas de cultivos de arroz han sido dañadas o perdidas totalmente por los desbordamientos. Las pérdidas directas para los productores ya superan los $10.700 millones.
La crisis en La Mojana (que abarca Sucre, Córdoba y Bolívar) amenaza con reducir la oferta nacional, lo que inevitablemente presionará el precio del cereal al consumidor final. Ante este panorama, el Gobierno ha anunciado el fortalecimiento del Fondo de Acceso a Insumos Agropecuarios (FAIA) y brigadas especiales con el Banco Agrario y Finagro para refinanciar deudas de los arroceros afectados. No obstante, la incertidumbre persiste sobre si el inventario actual será suficiente para cubrir la demanda interna hasta la próxima cosecha.
Foto de Portiarroz S.A



