Contratistas de la Alcaldía de Medellín habrían hecho campaña política con uniforme institucional en el centro de la ciudad

Medellín vuelve a estar en el centro del debate público tras la difusión de una imagen que mostraría a contratistas de la administración del alcalde Federico Gutiérrez presuntamente realizando campaña política mientras portaban uniforme institucional.

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La fotografía, tomada el pasado 19 de febrero hacia las 2:00 p. m. en el centro de Medellín, muestra a varias personas con chalecos y gorras identificadas como “CONTRATISTA EP-1009”, sentadas en un espacio público, aparentemente diligenciando formularios o revisando documentos. El hecho ha generado cuestionamientos sobre una posible participación en política desde cargos vinculados a la Alcaldía, lo cual podría constituir una falta disciplinaria si se confirma que se utilizó la investidura o elementos oficiales con fines electorales.

¿Uso indebido de recursos públicos?

El debate gira en torno a dos aspectos sensibles: el uso de recursos públicos y la eventual intervención en política por parte de contratistas o funcionarios. En Colombia, la normatividad es clara en prohibir que servidores públicos utilicen su cargo, uniforme o bienes del Estado para favorecer candidaturas o movimientos políticos.

De acuerdo con lo que se ha conocido, los contratistas habrían estado promoviendo a la hermana del mandatario local, situación que aumenta la controversia por tratarse de un vínculo familiar directo con el jefe del gobierno municipal.

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La imagen fue captada en una zona comercial del centro, donde usualmente operan equipos de la administración en tareas de control, formalización o acompañamiento social. Sin embargo, lo que ha despertado inquietudes es que estas actividades se habrían realizado en horario laboral y portando elementos que identifican a los involucrados como parte de la administración.

Silencio oficial y exigencia de explicaciones

Hasta el momento, no se ha conocido un pronunciamiento oficial detallado por parte de la Alcaldía de Medellín que aclare el contexto de la escena. En redes sociales, ciudadanos y sectores políticos han pedido explicaciones sobre si se trataba de una actividad institucional o de un acto proselitista encubierto.

Expertos en derecho disciplinario consultados por este medio señalan que, de comprobarse la promoción de una candidatura mientras se ostenta calidad de contratista y se utilizan símbolos oficiales, podría configurarse una vulneración a los principios de transparencia, imparcialidad y moralidad administrativa.

Un tema que marca la agenda política en Medellín

El caso ocurre en un momento clave para el panorama político local, donde cualquier señal de posible favorecimiento político desde la administración es analizada con lupa. La ciudadanía exige claridad sobre los límites entre la gestión pública y la actividad electoral.

Desde distintos sectores se insiste en que la institucionalidad debe mantenerse al margen de cualquier interés particular, recordando que los recursos y la imagen del Estado pertenecen a todos los ciudadanos.

La controversia está abierta y la opinión pública espera respuestas concretas.