El Gobierno de Gustavo Petro reportó avances en su política de acceso a la tierra, al superar los 1,5 millones de hectáreas formalizadas a comunidades indígenas y afro en el país, como parte de la implementación de la Reforma Agraria.
De acuerdo con la Agencia Nacional de Tierras (ANT), en total se han formalizado cerca de 2,1 millones de hectáreas, de las cuales más del 70 % corresponden a territorios étnicos.
Dentro de este balance, más de 918.000 hectáreas están asociadas a procesos de ampliación de resguardos indígenas, cerca de 554.000 a la constitución de nuevos resguardos y más de 67.000 a titulación colectiva para comunidades negras.
Además de la formalización, el Gobierno informó la entrega de 412 predios en 25 departamentos, que suman más de 100.000 hectáreas, con el objetivo de fortalecer la autonomía territorial y el desarrollo rural en zonas históricamente afectadas por el conflicto.
Uno de los casos representativos se registró en Caloto, Cauca, donde fueron entregados 25 predios a comunidades afrodescendientes e indígenas, en un proceso que también busca reparar a víctimas de hechos de violencia ocurridos en la región en décadas pasadas.
En paralelo, la ANT ha apoyado 175 proyectos productivos con enfoque étnico y de género, beneficiando a más de 15.700 familias en distintas regiones del país. Estas iniciativas están orientadas a fortalecer la producción agrícola, la seguridad alimentaria y la generación de ingresos en comunidades rurales.
Las acciones se han desarrollado en departamentos como Antioquia, Cauca, Chocó, La Guajira, Nariño, Putumayo y Meta, entre otros, donde la formalización de la tierra sigue siendo un factor clave para reducir desigualdades y consolidar procesos de desarrollo territorial.
El balance se da en medio del debate sobre el alcance de la Reforma Agraria y los retos que enfrenta su implementación, especialmente en materia de seguridad, uso del suelo y sostenibilidad de los proyectos productivos en zonas rurales.

