El presidente Gustavo Petro volvió a defender la política de paz total de su Gobierno y aseguró que el diálogo con los grupos armados ilegales continúa siendo el camino para intentar reducir la violencia en Colombia, pese a las dificultades y críticas que enfrentan los procesos de negociación.
Las declaraciones del mandatario se dieron durante el evento “Petro le cumple al Cauca”, realizado en el municipio de Timbío, donde el jefe de Estado insistió en que no renunciará a la búsqueda de acuerdos de paz y cuestionó a los sectores que, según dijo, utilizan las negociaciones como argumento para atacar al Gobierno.
“No voy a faltar a mi palabra de ser hombre de paz”, afirmó Petro ante comunidades del Cauca, uno de los departamentos más afectados por el conflicto armado y la presencia de grupos ilegales.
El mandatario sostuvo que los acercamientos con organizaciones armadas se realizan bajo acompañamiento y verificación internacional de gobiernos y organismos extranjeros, con el objetivo de garantizar transparencia en los procesos.
Según explicó, en las conversaciones participan veedurías de países como España, Suiza, Noruega, Brasil y Venezuela, además de representantes de la Iglesia Católica y otros sectores.
“Dialogar siempre es mejor que matar”
Durante su intervención, Petro insistió en que Colombia debe mantener abiertos los caminos de negociación pese a los incumplimientos o dificultades registradas en algunos procesos.
“Dialogar siempre es mejor que matar”, afirmó el presidente, al asegurar que el país no puede seguir repitiendo ciclos históricos de violencia.
El mandatario también respondió a quienes cuestionan las negociaciones con estructuras armadas ilegales y aseguró que los procesos suspendidos no han fracasado por decisión del Gobierno, sino por acciones de grupos vinculados al narcotráfico.
Asimismo, defendió la creación de zonas de concentración pactadas dentro de algunos diálogos y recordó que, según dijo, estas medidas tienen sustento constitucional y hacen parte de las facultades del Ejecutivo como responsable de la política de paz y del orden público.
Petro destacó además avances relacionados con sustitución voluntaria de cultivos ilícitos en regiones del sur del país, especialmente en Nariño y Putumayo.
De acuerdo con el mandatario, actualmente existen cerca de 39.000 hectáreas vinculadas a procesos de sustitución de hoja de coca, cifra que podría aumentar en los próximos meses si avanzan acuerdos en otras regiones del país.
Críticas a propuestas de mano dura
El jefe de Estado también cuestionó propuestas enfocadas exclusivamente en estrategias militares y fumigación para combatir el narcotráfico.
Según dijo, la experiencia en algunas zonas demuestra que es posible reducir cultivos ilícitos mediante acuerdos con las comunidades campesinas y alternativas económicas legales.
“Tenemos que levantar la bandera de la vida y de la paz”, expresó.
En otro de los apartes de su discurso, Petro denunció además el ingreso de explosivos y elementos utilizados en atentados desde otros países de la región, señalando que las autoridades ya tienen información sobre rutas utilizadas para el tráfico ilegal de estos materiales hacia Colombia.
Las declaraciones del presidente se producen en medio de un escenario complejo para la política de paz total, marcado por ataques armados, tensiones con grupos ilegales y debates políticos sobre los resultados de las negociaciones impulsadas por el Gobierno nacional.


