El Gobierno de Colombia anunció la conclusión de funciones de Ariel Percy Molina Pimentel, encargado de oficina de la Embajada del Estado Plurinacional de Bolivia en territorio colombiano, en una decisión adoptada bajo el principio de reciprocidad diplomática.

La medida fue confirmada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia luego de las determinaciones tomadas previamente por el Gobierno boliviano respecto a la permanencia de la embajadora colombiana en ese país.

Según explicó la Cancillería, la decisión se fundamenta en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, norma internacional que regula las relaciones entre los Estados y sus representaciones diplomáticas.

En el comunicado oficial, el Gobierno colombiano aseguró que ningún funcionario ni integrante de la administración nacional ha tenido intención de intervenir en asuntos internos de Bolivia, al tiempo que reiteró su compromiso con principios como la igualdad soberana, la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de controversias.

La Cancillería también manifestó la disposición de Colombia de acompañar, siempre que exista solicitud formal del Estado boliviano, iniciativas relacionadas con paz, diálogo político, participación ciudadana, derechos humanos y mecanismos institucionales.

La decisión se conoce en medio de un ambiente de tensión diplomática entre ambos países, aunque el Gobierno colombiano insistió en mantener abiertos los canales de comunicación bilateral que históricamente han caracterizado la relación entre Bogotá y La Paz.

En el pronunciamiento oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores destacó además los vínculos de cooperación y fraternidad que durante décadas han mantenido Colombia y Bolivia, señalando que la relación entre ambas naciones debe continuar sustentada en el respeto mutuo y el entendimiento diplomático.

Hasta el momento, las autoridades bolivianas no han emitido un nuevo pronunciamiento oficial tras la decisión adoptada por Colombia.