Decenas de familias víctimas de despojo y abandono forzado en la subregión de Urabá comenzaron a avanzar en el acceso a soluciones de vivienda, luego de que la Unidad de Restitución de Tierras (URT) y el Ministerio de Agricultura priorizaran la asignación de subsidios para sentencias que permanecían pendientes desde administraciones anteriores.

Durante una jornada de atención realizada en Apartadó, beneficiarios de procesos de restitución de tierras revisaron el estado de sus expedientes y recibieron orientación para acceder a los subsidios bajo el modelo de autogestión, una estrategia que permitirá a las familias participar directamente en la construcción de sus viviendas.

El modelo busca que los beneficiarios administren los recursos destinados al proyecto habitacional con acompañamiento técnico y financiero del Estado, permitiéndoles contratar la mano de obra y adaptar las construcciones a las necesidades de cada comunidad rural.

Según la Unidad de Restitución de Tierras, este mecanismo pretende superar las dificultades administrativas que durante años retrasaron la ejecución de proyectos de vivienda para familias con sentencias de restitución.

El director territorial de la URT en Apartadó, José Alberto Kunzell, explicó que esta modalidad representa un paso importante para garantizar el derecho a una vivienda digna de las víctimas del conflicto armado.

«Estamos socializando el modelo de autogestión para materializar el derecho a la vivienda digna. Ha sido uno de los mayores retos de esta política pública y esperamos que muchas familias de Urabá puedan ver finalmente cumplido ese propósito», señaló.

Entre los beneficiarios se encuentra José Gonzales, campesino restituido de la vereda Las Tulapas, en Turbo, quien aseguró que el nuevo modelo permitirá mayor control sobre la ejecución de las obras.

«Ahora podremos decidir con quién trabajar y hacer seguimiento para que las viviendas queden bien construidas. Después de tantos años de espera, contar con una casa digna representa una verdadera reparación para nuestras familias», expresó.

Durante la jornada, que se extendió por dos días, cerca de 150 víctimas del conflicto armado con procesos pendientes también recibieron información sobre el estado de sus solicitudes y avanzaron en la postulación para acceder a los subsidios.

Con esta estrategia, las entidades buscan acelerar la entrega de soluciones habitacionales, fortalecer la autonomía de las comunidades rurales y avanzar en la reparación integral de las víctimas del conflicto armado en Urabá.