La masacre en Santa Fe de Antioquia dejó tres personas muertas: un padre y sus dos hijos que salieron desde Itagüí hacia una cita de negocios y, según reportes preliminares, fueron interceptados por hombres armados. Con el paso de las horas, los cuerpos aparecieron en diferentes zonas de Antioquia, mientras las autoridades judiciales intentan establecer el recorrido, los responsables y el móvil del triple homicidio.
Las víctimas: Jesús Mena Rúa y dos hombres de 36 años
En este caso, la masacre en Santa Fe de Antioquia tiene como víctimas a Jesús Mena Rúa, de 62 años, y a sus hijos Didier Esneider Mena Calle y Mauricio Fernando Estrada Gutiérrez, ambos de 36 años. La información inicial apunta a que los tres viajaban por carretera desde Itagüí cuando fueron abordados por hombres armados durante el trayecto.
De acuerdo con esas primeras versiones, los atacantes los habrían mantenido retenidos durante varias horas y luego les dispararon con armas de fuego. El expediente quedó en manos de las autoridades competentes, que avanzan con la recolección de elementos materiales y testimonios para reconstruir la secuencia de los hechos.
Hallazgos en carretera y zona rural: versiones sobre los puntos donde aparecieron los cuerpos
Uno de los elementos que más llama la atención en la investigación es la dispersión de los hallazgos. Los primeros reportes ubican los cuerpos en distintos puntos del departamento, entre ellos la vía Medellín–San Pedro de los Milagros, así como en la vereda El Tambo y la vereda San José, lo que abrió líneas de análisis sobre los desplazamientos de víctimas y agresores.
Por su parte, un reporte de Minuto30 situó los hallazgos en zonas rurales de San Pedro de los Milagros, el corregimiento de Palmitas (Medellín) y Belmira. Ese mismo informe indicó que el abandono de los cuerpos se habría dado en un lapso de menos de 24 horas y añadió que, junto a una de las víctimas, fue encontrado un vehículo abandonado que podría aportar pistas para esclarecer el caso.
Indepaz registra el caso como la masacre 70 del año y crece la alarma por el control armado
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) contabilizó el hecho como la masacre número 70 en lo corrido del año en Colombia. En su balance, la organización advirtió que este tipo de episodios se presentan en escenarios marcados por control social de actores armados ilegales y disputas por economías ilícitas y corredores estratégicos, factores que, según su análisis, aumentan el riesgo para la población civil.
En Antioquia, el triple homicidio se suma a otros hechos violentos reportados en diferentes subregiones. Mientras avanzan las indagaciones, autoridades departamentales han señalado que refuerzan la presencia de la Fuerza Pública en municipios considerados de mayor riesgo, en un intento por contener nuevos ataques y mejorar la capacidad de reacción en el territorio.














