Las nuevas revelaciones sobre el pasado del agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) que le disparó al colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, de 25 años, volvieron a poner el caso en el centro del debate público. Al mismo tiempo, distintos sectores han cuestionado el silencio del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien hasta el momento no se ha pronunciado públicamente sobre la muerte del joven colombiano ocurrida en el estado de Maine.

De acuerdo con una investigación publicada por The Associated Press (AP), el agente David Brouillette, señalado como el responsable del procedimiento en el que murió Durán Guerrero, tendría antecedentes de comportamiento violento y problemas de salud mental documentados por integrantes de su propia familia.

Según el reportaje, familiares del agente aseguraron que desde hace años presentaba conductas agresivas y episodios de violencia contra mujeres. Una de sus exparejas afirmó que, en una ocasión, Brouillette le lanzó agua hirviendo mientras ella sostenía en brazos a su hija, un episodio que también fue recordado por la madre de la mujer.

La AP también informó que la expareja entregó un mensaje de voz en el que el agente habría expresado amenazas de muerte, material que hace parte de las revelaciones conocidas tras el fallecimiento del ciudadano colombiano.

El caso que conmocionó a Colombia

Johan Sebastián Durán Guerrero murió el pasado lunes durante un operativo de ICE en la ciudad de Biddeford, Maine.

Hasta ahora, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) ha sostenido que el vehículo en el que se movilizaba el colombiano intentó abandonar el lugar y que, ante un supuesto riesgo para la seguridad pública, uno de los agentes accionó su arma de dotación.

Sin embargo, las revelaciones sobre el historial del uniformado han generado nuevas preguntas sobre los protocolos de selección de agentes y sobre las circunstancias en las que ocurrió el procedimiento.

La investigación de Associated Press también señala que el caso vuelve a poner bajo escrutinio los procesos de contratación adelantados por el Departamento de Seguridad Nacional durante el fortalecimiento de la política migratoria implementada en Estados Unidos.

Cuestionamientos por el silencio del presidente electo

Mientras en Colombia continúan las reacciones por la muerte de Johan Sebastián Durán, sectores políticos y usuarios en redes sociales han cuestionado que el presidente electo Abelardo de la Espriella no se haya pronunciado públicamente sobre el caso, pese a la gravedad de los hechos y a las recientes revelaciones sobre el agente involucrado.

Las críticas se han intensificado luego de conocerse el reportaje de Associated Press, que expone denuncias sobre el comportamiento del funcionario y reabre el debate sobre el uso de la fuerza en procedimientos migratorios.

Por ahora, las autoridades estadounidenses mantienen abierta la investigación sobre lo ocurrido, mientras la familia del colombiano continúa exigiendo el esclarecimiento de los hechos y justicia por la muerte del joven.