Durante una rueda de prensa realizada en Ocaña, representantes de Satena y de Searca —empresa responsable de la operación de la aeronave— señalaron que el avión Beechcraft 1900 de matrícula HK-4709 cumplía con los estándares de aeronavegabilidad y con los protocolos de mantenimiento exigidos por la normativa colombiana. Indicaron además que las condiciones climáticas en la ruta y en el aeropuerto de destino eran favorables al momento del vuelo.
Las compañías precisaron que la ruta Cúcuta–Ocaña–Medellín operaba bajo la modalidad de fletamento, en la que Searca asume la responsabilidad del avión, las tripulaciones, el mantenimiento y los seguros.
De acuerdo con la información entregada, la empresa ha prestado servicios a Satena durante más de dos décadas y concentra una parte significativa de la operación regional de la aerolínea estatal.
Sobre la tripulación, se informó que el piloto tenía más de 10.000 horas de vuelo y el copiloto superaba las 7.000, ambos dentro de los límites de servicio establecidos y sin indicios de fatiga.
Sobre las aeronaves utilizadas en esta operación se dijo que cuentan con sistemas de alerta de proximidad al terreno y tecnología adicional para operar en zonas de geografía compleja.
Searca reiteró su disposición a colaborar plenamente con las autoridades aeronáuticas y judiciales, a las que entregará toda la información requerida para esclarecer lo ocurrido. Satena, por su parte, confirmó que mantendrá la operación de la ruta, al considerar que no existen razones técnicas que justifiquen su suspensión.
Las empresas insistieron en que la investigación en curso será la única instancia encargada de determinar las causas del accidente, mientras continúan las labores de acompañamiento a las familias de los pasajeros y tripulantes fallecidos.
La explicación se produce al tiempo que el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que no descarta ninguna hipótesis respecto de la tragedia en la que murieron 15 personas.
«Respecto al accidente de la aeronave digamos que hay que evaluar todas las hipótesis, pero es la Aeronáutica Civil quien va a decir aquello», expresó este jueves Sánchez, en declaraciones a Caracol Radio.
El jefe de la cartera de Defensa coincidió en que «la aeronave en ese momento antes de despegar iba con la aeronavegabilidad o sea podía volar, los pilotos estaban certificados, la aeronave estaba certificada, ya tendríamos que ver qué otros factores hay alrededor y será la Aeronáutica Civil quien nos digan qué pasó exactamente», afirmó.



