El estadio El Carpín de Bogotá quedó fuera de uso, al menos para las próximas tres fechas del fútbol profesional colombiano, anunció este martes la Dimayor, tras evaluar el estado del campo de juego.

La División Mayor del Fútbol aseguró que la condición de la gramilla no permitió autorizar, en primera instancia, el desarrollo de los partidos programados en el principal escenario deportivo de la capital, tras las fuertes lluvias de los últimos días y luego del partido entre Millonarios y el Independiente Medellín.

La determinación se adoptó luego de una reunión realizada este martes en las oficinas de la Dimayor con representantes de Independiente Santa Fe, Millonarios, Internacional de Bogotá y Fortaleza.

Según la organización, disputar partidos en las condiciones actuales del Campín “compromete la integridad de los futbolistas, la calidad del espectáculo y la imagen de la ciudad”.

La Dimayor señaló que la decisión impactó el calendario de la competencia y retrasó el cumplimiento de las fechas previstas. En ese sentido, indicó que jugar encuentros del FPC en el estado actual del campo “es una decisión que compromete” el normal desarrollo del torneo.

En relación con el uso del estadio para eventos no deportivos, la entidad afirmó que reconoció la importancia de los espectáculos culturales, pero recordó que “su propósito principal es el de disputar encuentros deportivos”, por lo que exigió que el “cuidado y mantenimiento del campo de juego no sea negociable”.

También destacó el seguimiento realizado por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte y manifestó que espera que, como resultado del proceso de interventoría, se adopten medidas para garantizar el desarrollo del campeonato.

Asimismo, precisó que los clubes locales aportaron “un arrendamiento de 12,5% de sus ingresos por taquilla”, a cambio de contar con un escenario en condiciones adecuadas.

La Dimayor sostuvo que, aunque pudo coexistir con eventos culturales, exigió “las mínimas garantías para los clubes afiliados, sus jugadores profesionales y los aficionados”.

El Campín es administrado bajo un esquema de asociación público-privada, a cargo de la firma Sencia. Es utilizado de forma recurrente para conciertos y eventos masivos, situación que generó en distintas ocasiones ajustes en la programación del fútbol profesional colombiano y debates sobre el mantenimiento del escenario.

(Colprensa)