Billy Jhon Robledo Roa, conocido con los alias de Grone o Papá, fue judicializado por su presunta responsabilidad en el asesinato de dos líderes sociales en Ituango (Antioquia), un crimen que sacudió a la comunidad rural en agosto de 2022.

De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación, Robledo Roa sería un cabecilla armado de la subestructura Edwin Román Velásquez Valle, perteneciente al Clan del Golfo, grupo señalado de múltiples acciones violentas en el norte de Antioquia.

Una reunión interrumpida por las balas

El 6 de agosto de 2022, en la vereda Quebrada El Medio, los líderes sociales Uber Eliécer Jaramillo Tapias, presidente de la Junta de Acción Comunal, y Ferdy Leandro Tapias, integrante de la misma organización, se encontraban reunidos con varios habitantes del sector. Ambos eran beneficiarios del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS).

Según los elementos probatorios recogidos por el ente acusador, alias Grone, acompañado por al menos diez hombres armados, habría llegado al lugar, interrumpido el encuentro, preguntado por las víctimas, y posteriormente las obligó a caminar hasta una carretera cercana. Allí, les habrían disparado repetidamente, acabando con sus vidas en plena vía rural.

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Imputación de cargos y proceso judicial

Por estos hechos, un fiscal de la Unidad Especial de Investigación de la Fiscalía le imputó los delitos de:

  • Homicidio agravado

  • Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones

Pese a la gravedad de los señalamientos, Robledo Roa no aceptó los cargos. Actualmente se encuentra privado de la libertad en un centro carcelario, donde permanece desde mayo de este año, cuando fue judicializado por otros delitos asociados al accionar del Clan del Golfo en Antioquia.

Un crimen que golpea a las comunidades rurales

Este doble homicidio vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los líderes sociales y comunitarios en regiones como Ituango, donde la presencia de grupos armados ilegales sigue afectando los procesos de participación ciudadana y sustitución voluntaria de cultivos.

Las Juntas de Acción Comunal, lejos de ser simples estructuras barriales, son hoy un blanco frecuente de intimidaciones, amenazas y asesinatos por parte de organizaciones criminales que buscan mantener el control territorial.

Foto: Fiscalía General de la Nación.