Las fuertes lluvias registradas durante los últimos días en el departamento de Antioquia han generado emergencias en al menos 10 de los 11 municipios de la subregión de Urabá, dejando un balance preliminar de 7.511 familias afectadas, una persona fallecida y tres más desaparecidas, según información oficial recopilada tras un consejo extraordinario de gestión del riesgo.

Los municipios con mayores afectaciones son Arboletes, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá y Necoclí, este último donde se confirmó la muerte de una persona y continúa la búsqueda de tres personas que se encontraban en un albergue al momento de la emergencia.

Además de Urabá, se reportaron afectaciones por lluvias en El Bagre, en la subregión del Bajo Cauca, y en Urrao, en el Suroeste antioqueño, como consecuencia del incremento en los niveles de ríos y quebradas y la saturación de suelos.

De acuerdo con los reportes técnicos, durante el fin de semana se activaron 22 alertas en el departamento, 11 por lluvias intensas y 11 por aumento en los caudales, las cuales fueron comunicadas a los consejos municipales de gestión del riesgo.

En materia de infraestructura vial, se mantienen activos 45 frentes de maquinaria amarilla en Antioquia para atender derrumbes y afectaciones en carreteras, 15 de ellos concentrados en Urabá, una de las subregiones más impactadas por las precipitaciones.

Las lluvias también han generado daños en acueductos rurales, instituciones educativas inundadas y cultivos agrícolas, especialmente de plátano, uno de los principales renglones productivos de la zona.

Aunque enero y febrero corresponden históricamente a una temporada de menores lluvias en el departamento, los análisis técnicos indican que desde octubre de 2025 se han presentado condiciones asociadas al fenómeno de La Niña, lo que ha incrementado las precipitaciones por encima de los promedios históricos y elevado el riesgo de emergencias.

Las autoridades mantienen el monitoreo permanente ante la posibilidad de nuevas lluvias en los próximos días, mientras continúan las evaluaciones para determinar la magnitud total de los daños y las necesidades humanitarias en los municipios afectados.