El Ministerio de Salud y Protección Social aseguró que los recursos destinados al sistema de salud son suficientes para atender a los afiliados, pero advirtió que persisten problemas en su administración por parte de algunas entidades prestadoras.

Durante una rueda de prensa, el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo presentó un análisis sobre la suficiencia de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), el monto que el Estado gira a las EPS por cada usuario para cubrir su atención.

Según el funcionario, en los últimos cuatro años la UPC ha crecido cerca de $21 billones en términos reales, mientras que el presupuesto del sector salud aumentó alrededor de $25 billones, con incrementos por encima de la inflación, especialmente en el régimen subsidiado.

“El problema no es la falta de recursos, sino cómo se están utilizando”, afirmó.

Cuestionamientos al manejo de recursos

El ministro también señaló que parte de la crisis del sistema está relacionada con decisiones adoptadas en años anteriores y cuestionó el uso de los recursos por parte de algunas EPS.

Entre los hallazgos expuestos, mencionó la existencia de registros de facturación de servicios a personas fallecidas. “Se detectaron 308 mil registros de este tipo”, indicó, al advertir sobre fallas en la calidad de la información utilizada en el sistema.

Asimismo, citó datos de la Contraloría General de la República que evidencian diferencias entre los giros realizados por la ADRES y los montos reportados en estados financieros.

De acuerdo con esas cifras, en 2024 la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud giró $87,89 billones, mientras que en reportes financieros se registraron cerca de $85,18 billones, lo que representa una diferencia de aproximadamente $2,7 billones.

El ministro también advirtió sobre el uso de recursos en gastos que no corresponderían a la atención en salud, como combustible o actividades recreativas.

Cambios en el sistema de información

Frente a este panorama, el Gobierno anunció ajustes en los sistemas de control y reporte de información, con el objetivo de mejorar la trazabilidad de los recursos.

El nuevo modelo integrará herramientas como la facturación electrónica, los registros individuales de prestación de servicios (RIPS) y cruces de información con la DIAN, mediante el Código Único de Facturación Electrónica (CUFE).

Según el Ministerio, este esquema permitirá pasar de un modelo basado en autorreporte a uno con validación cruzada, lo que busca reducir inconsistencias y mejorar el control sobre los recursos del sistema.

Finalmente, el jefe de la cartera insistió en la necesidad de garantizar mayor transparencia en el manejo de la información y de los recursos públicos destinados a la salud.