En las aguas cristalinas de la quebrada San Cayetano, en el corregimiento de Puerto López (El Bagre), la naturaleza acaba de revelar un secreto guardado por siglos. Corantioquia ha anunciado oficialmente el descubrimiento de la Phallangothelphusa lobulata, una nueva especie de cangrejo de agua dulce que ya recorre las páginas de la ciencia mundial.

Este hallazgo no es solo un nombre más en los libros; es un respiro de esperanza para una subregión históricamente golpeada por retos ambientales. La presencia de este crustáceo es un bioindicador natural, lo que significa que su hogar goza de una excelente calidad de agua.

Ciencia con sello antioqueño y nacional

La descripción formal de esta especie fue publicada en febrero de 2026 en la prestigiosa revista científica internacional Zootaxa (Vol. 5759). El logro es fruto de un trabajo de «joyería taxonómica» entre:

  • Moisés Elías Alexander Taborda: Biólogo de Corantioquia y experto en decápodos.

  • Dra. Martha Rocha de Campos: Especialista de la Universidad Nacional de Colombia (ICN).

También le puede interesar:

Encuentran 1,8 toneladas de carne tiradas en un potrero de Donmatías

A través de un análisis detallado de sus órganos reproductivos, los investigadores confirmaron que este cangrejo de caparazón acorazonado es distinto a cualquier otro registrado anteriormente en el país.

¿Por qué es importante este pequeño habitante?

Los cangrejos de la familia Pseudothelphusidae son los «ingenieros» invisibles de nuestros ríos. Cumplen funciones vitales que a veces ignoramos:

  1. Limpieza natural: Degradan la materia orgánica en ríos y humedales.

  2. Oxigenación: Al construir sus túneles o galerías, ayudan a que el suelo respire.

  3. Eslabón clave: Son el alimento esencial para peces, tortugas y mamíferos.

Un mensaje de conservación

Para el biólogo Moisés Alexander, quien ya suma tres descubrimientos de especies en la región desde 2018, este hito es una invitación a no bajar la guardia. «Este logro nos incentiva a mantener la mirada puesta en nuestros ecosistemas acuáticos; representa un reto hacia su conservación regional», destacó.

El descubrimiento de la P. lobulata demuestra que, a pesar de las cicatrices ambientales del pasado, el territorio de El Bagre sigue albergando hábitats de altísimo valor biológico que merecen ser protegidos por la comunidad y las instituciones.