Las medidas sanitarias por fiebre amarilla también empiezan a impactar la actividad turística en regiones como Antioquia, donde operadores, viajeros y autoridades deberán aplicar nuevos protocolos para prevenir la propagación del virus.
Las disposiciones hacen parte de la Circular 05 de 2026, que establece lineamientos obligatorios para el sector turismo en medio de la emergencia sanitaria vigente en el país. En el caso de los destinos turísticos, especialmente aquellos con actividades de naturaleza o ubicados en zonas de riesgo, se deberán reforzar controles y medidas de prevención.
Uno de los puntos clave es la obligación de informar de manera clara a los visitantes sobre los riesgos epidemiológicos antes de viajar, así como promover la vacunación contra la fiebre amarilla, recomendada como principal mecanismo de protección para quienes se desplacen a zonas donde hay presencia del virus.
En departamentos como Antioquia, donde el turismo rural, ecológico y de aventura tiene alta demanda, estas medidas podrían incidir directamente en la operación de fincas, reservas naturales, recorridos y eventos con alta afluencia de público.
Además, se establecen acciones de control como vigilancia epidemiológica, saneamiento ambiental y reporte inmediato de posibles casos, lo que implica una mayor responsabilidad para operadores turísticos y autoridades locales.
En el caso de eventos masivos en zonas con riesgo, su realización dependerá de la evaluación de las autoridades sanitarias, que podrán definir restricciones según el nivel de alerta.
Aunque las medidas buscan prevenir un mayor impacto de la enfermedad, también generan retos para el sector turístico en la región, que deberá adaptarse a las exigencias sanitarias mientras mantiene la operación en destinos clave.

