El presidente Gustavo Petro ordenó a la Policía Nacional de Colombia impedir lo que calificó como una “violación de derechos humanos” en Medellín, luego de la difusión de un video en la red social X en el que se observa a integrantes del programa de Gestores de Convivencia de la Alcaldía agrediendo a varias personas en un espacio público.

A través de su cuenta, el mandatario fue enfático en su instrucción: “Le ordeno a la Policía Nacional no permitir esta violación de derechos humanos en Medellín. La ciudadanía de la ciudad no merece esta arremetida de bandas fascistas a sueldo público”, escribió.

El pronunciamiento se produce tras la circulación de un video en el que se evidencia cómo varios gestores de convivencia golpean a ciudadanos en una plaza, mientras uniformados de la Policía permanecen en el lugar.

En su mensaje, Petro reiteró el papel constitucional de la institución policial. “La policía está antes que nada para la defensa de los derechos y libertades de la gente en Colombia y para la convivencia pacífica”, señaló. Además, insistió en que cualquier actor que asuma funciones de control por fuera de ese marco “son parapoliciales o paramilitares”.

Advertencias previas sobre los gestores

El caso revive cuestionamientos que ya habían sido advertidos por la Defensoría del Pueblo, entidad que desde octubre de 2025 ha señalado que los gestores de convivencia no están facultados para usar la fuerza ni intervenir en protestas.

Según ese organismo, estas funciones corresponden exclusivamente a cuerpos especializados de la Policía y deben ejercerse bajo criterios de proporcionalidad y respeto por los derechos fundamentales.

Las alertas previas incluso derivaron en actuaciones de la Procuraduría General de la Nación, que abrió una investigación disciplinaria contra el concejal Andrés Rodríguez Puerta por presunta incitación a la violencia en medio de manifestaciones.

El episodio vuelve a poner en el centro del debate el alcance y los límites del programa de Gestores de Convivencia, así como el rol de la Policía frente a posibles excesos en el ejercicio de control en espacios públicos.