El ciclista colombiano Walter Vargas volvió a hacer historia al conquistar la medalla de oro en la contrarreloj élite del Campeonato Panamericano de Ruta, resultado que, junto al bronce del joven talento Jerónimo Calderón, consolidó a Colombia en el primer lugar del medallero.
Tras el cierre de las pruebas contrarreloj, el país suma dos oros, una plata y dos bronces en el certamen que se disputa en Montería.
Vargas, el rey de la contrarreloj
A sus 33 años, Vargas alcanzó su séptima medalla de oro en este campeonato, la cuarta de manera consecutiva, ratificando su dominio en las pruebas contra el cronómetro.
El pedalista registró un tiempo de 48:56.03 en un recorrido de 43,1 kilómetros, con un promedio de 52,8 km/h, superando al mexicano Eder Frayre y al uruguayo Antonio Fagundez, quienes completaron el podio.
“Este resultado me acerca al Mundial en Canadá, donde espero llegar en buenas condiciones”, señaló el campeón tras la competencia.
Nuevo talento en ascenso
La jornada también dejó como protagonista a Jerónimo Calderón, ciclista antioqueño nacido en Copacabana, quien obtuvo la medalla de bronce en la contrarreloj sub-23.
Calderón, campeón de la Vuelta al Porvenir, marcó un tiempo de 43:10.22 en el recorrido de 36 kilómetros, consolidándose como una de las nuevas figuras del ciclismo colombiano.
En esta prueba, el oro fue para el mexicano Sebastián Ruiz, seguido por su compatriota José Juan Prieto. El colombiano Juan Diego Quintero finalizó en la sexta posición.
Colombia lidera el medallero
Con estos resultados, Colombia se ubica en lo más alto del medallero del campeonato con:
-
🥇 2 medallas de oro
-
🥈 1 medalla de plata
-
🥉 2 medallas de bronce
Los oros han sido obtenidos por Walter Vargas (élite) y José Manuel Posada (juvenil), mientras que la plata fue para Estefanía Castillo y los bronces para Lineth García y Calderón.
Lo que sigue en el campeonato
Las competencias continuarán en Cereté, donde se disputarán las pruebas de ruta en la categoría juvenil sobre un circuito de 13,4 kilómetros.
Impacto regional
Más allá de lo deportivo, el evento también impulsa la economía local en Córdoba, una región que se prepara para albergar los Juegos Nacionales y Paranacionales de 2027, fortaleciendo su capacidad para eventos de gran escala.

