El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, expresaron su desacuerdo con la declaratoria de emergencia económica anunciada por el Gobierno nacional para atender la crisis ocasionada por las lluvias en los departamentos de Córdoba, Sucre y Bolívar.
El pronunciamiento de ambos mandatarios se suma a las voces críticas que han surgido frente a la medida, al considerar que existen alternativas financieras antes de acudir a mecanismos extraordinarios. Para el alcalde de Medellín, la decisión no responde a una falta de recursos, sino a problemas en la administración de los mismos.
Gutiérrez cuestionó el manejo de los dineros públicos por parte del Ejecutivo y aseguró que el país ha sido testigo de escándalos como el relacionado con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Según manifestó, mientras se argumenta insuficiencia presupuestal para atender emergencias, sí se han destinado recursos para la suscripción de contratos y otros compromisos.
Por su parte, el gobernador Andrés Julián Rendón propuso que el Gobierno nacional destine recursos provenientes de las regalías del sector minero-energético para atender la situación invernal. A su juicio, esta alternativa permitiría ofrecer soluciones estructurales sin recurrir a nuevas cargas tributarias que, según advierte, podrían afectar al empresariado colombiano.
Ambos coincidieron en que el decreto de emergencia económica genera dudas sobre el destino real de los recursos que se recauden. Sectores críticos han señalado que no existe claridad suficiente sobre cómo se garantizará que los fondos sean dirigidos exclusivamente a la atención humanitaria y a la reconstrucción en las zonas afectadas por las inundaciones.
El debate continúa mientras las comunidades damnificadas esperan soluciones oportunas frente a la temporada de lluvias.



