La guerra que Estados Unidos e Israel han emprendido contra Irán mantiene en alerta a los mercados internacionales y ya impacta de manera directa el precio del petróleo.
En apenas tres días de confrontación en Medio Oriente, el barril superó los 82 dólares y, de prolongarse el conflicto, podría sobrepasar los 100 dólares en la próxima semana.
Uno de los factores determinantes es el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, punto estratégico por donde transita cerca del 20 % del crudo mundial, equivalente a unos 19 millones de barriles diarios. Esta situación ha dejado en espera a buques petroleros y genera incertidumbre sobre la oferta global.
El profesor de la Escuela de Petróleos de la Universidad Industrial de Santander, Óscar Vanegas Angarita, explicó que el bloqueo impactará directamente el mercado. “Ante la escasez, los precios en la bolsa se van a disparar. Si la guerra continúa, en más de una semana puede llegar a los 100 dólares”, señaló.
Uno de los países más afectados sería China, que adquiere cerca del 80 % del crudo proveniente del golfo Pérsico y mantiene a Irán como socio estratégico. El experto advirtió que la salida por esa zona es un “cuello de botella”, ya que no existen oleoductos viables hacia Asia que compensen el cierre marítimo.
De extenderse la guerra varias semanas más, el barril podría alcanzar los 120 dólares. Según el análisis, la disponibilidad inmediata de crudo es limitada, pues gran parte de la producción mundial ya está comprometida mediante contratos pactados con años de anticipación.



