El DANE reportó una reducción significativa en los niveles de pobreza multidimensional en Colombia durante 2025. Según la entidad, el indicador pasó de 11,5 % en 2024 a 9,9 % en 2025, lo que representa una disminución de 1,6 puntos porcentuales y marca la primera vez que esta medición se ubica en un solo dígito.

De acuerdo con las cifras oficiales, cerca de 793 mil personas salieron de esta condición en el último año, consolidando una tendencia de reducción sostenida desde 2022.

El presidente Gustavo Petro destacó el resultado a través de sus redes sociales, señalando que se trata del mayor número de personas que han salido de la pobreza multidimensional en un solo año durante su administración. También resaltó que la disminución se registró en distintos territorios, incluyendo zonas urbanas, intermedias y rurales.

Por su parte, la directora del DANE, Piedad Urdinola, indicó que los resultados son estadísticamente significativos y reflejan avances en variables clave como educación, acceso a servicios públicos, condiciones de vivienda y empleo, factores que componen este indicador.

El informe señala que uno de los principales motores de la reducción fue la mejora en el rezago escolar, que pasó de 22 % a 19,7 %. En las zonas rurales, también se registraron avances en el acceso a fuentes de agua potable, que disminuyó del 33,7 % al 30,7 % en términos de privación.

Las cifras evidencian una tendencia descendente en la población en condición de pobreza multidimensional en los últimos años. En 2022 se registraban 6,6 millones de personas en esta situación, mientras que en 2025 la cifra se redujo a cerca de 5,2 millones.

A nivel territorial, la disminución fue generalizada. En las cabeceras municipales, el indicador se ubicó en 6,3 %, mientras que en las zonas rurales alcanzó el 22,4 %, mostrando una reducción de 1,9 puntos porcentuales frente al año anterior.

Entre las regiones con mejores resultados se destaca Bogotá, que registró una reducción de 3,2 puntos porcentuales y alcanzó un mínimo histórico de 2,2 %. También se reportaron avances en la región Pacífica y en la Amazonía-Orinoquía, ambas con caídas cercanas a los 2 puntos porcentuales.

Aunque los resultados reflejan una mejora en las condiciones de vida de una parte de la población, el indicador sigue mostrando brechas importantes entre zonas urbanas y rurales, así como desafíos estructurales en acceso a servicios y oportunidades en distintas regiones del país.