La producción de petróleo en Colombia durante febrero de 2026 alcanzó los 734.924 barriles diarios (Bopd), cifra que supera en un 2,3% las reservas probadas estimadas en 718.168 Bopd, según informó la Agencia Nacional de Hidrocarburos.

De acuerdo con la entidad, este resultado es un indicador positivo para la estabilidad energética y fiscal del país, al evidenciar que la producción se mantiene dentro de los rangos operativos previstos.


Producción por encima del umbral técnico

La ANH señaló que producir por encima del nivel de reservas probadas confirma que el país no solo cumple con el mínimo esperado, sino que lo supera de manera sostenida.

Este comportamiento, según el informe, fortalece:

  • La confiabilidad del abastecimiento interno
  • La seguridad energética
  • La generación de ingresos para la Nación y las regiones

Además, la entidad destacó que estos resultados reflejan una adecuada gestión operativa de los campos petroleros y una planeación técnica alineada con las condiciones del mercado.


Caída frente a enero por factores operativos

Pese al resultado positivo, la producción de febrero registró una disminución de 11.519 barriles diarios (1,54%) frente a enero de 2026.

La ANH atribuyó esta variación a factores temporales, entre ellos:

  • Situaciones de relacionamiento con comunidades en el campo Índico, en el departamento del Meta
  • Condiciones propias de la madurez de los campos, como la declinación natural
  • Mantenimientos programados en la infraestructura
  • Fluctuaciones en la red eléctrica que afectaron algunas operaciones

Nuevos proyectos sostienen la producción

La entidad también resaltó el aporte de nuevos desarrollos que han permitido mantener los niveles de producción, especialmente en el departamento de Arauca.

Entre ellos se destacan:

  • La entrada en operación del pozo Rex NE-14, en el campo Rex NE
  • La puesta en marcha del pozo Andina-3HZ, en el campo Andina

Seguimiento al comportamiento del sector

La Agencia Nacional de Hidrocarburos indicó que continuará realizando seguimiento técnico permanente al comportamiento de la producción petrolera, con el objetivo de garantizar la estabilidad y el fortalecimiento del sector energético.