El Gobierno nacional avanza en la ampliación y constitución de resguardos indígenas en zonas estratégicas del país, con la formalización de más de 126.000 hectáreas que impactan a comunidades en Guaviare, Nariño, Guainía y Vichada.
Según la Agencia Nacional de Tierras (ANT), la decisión beneficiará a cerca de 1.345 familias indígenas, aunque en total el proceso de formalización anunciado alcanzaría a más de 5.000 personas.
La medida incluye la constitución del resguardo San Juan de Minisiare, en límites entre Guainía y Vichada, y la ampliación de los resguardos El Itilla, en Guaviare, y Gran Sábalo, en Nariño.
De acuerdo con la información oficial, varios de estos procesos llevaban más de dos décadas en trámite, lo que evidencia los retrasos históricos en el reconocimiento territorial de comunidades indígenas en el país.
En el caso de San Juan de Minisiare, se formalizan más de 33.000 hectáreas para el pueblo Piapoco. En Guaviare, el resguardo El Itilla suma más de 92.000 hectáreas adicionales a un territorio ya existente. Mientras tanto, en Nariño, el Gran Sábalo incorpora nuevas tierras a una extensión que ya supera las 56.000 hectáreas.
Las autoridades aseguran que estas decisiones buscan fortalecer el control territorial de las comunidades y frenar la expansión de la frontera agropecuaria en zonas de alto valor ambiental, especialmente en la Amazonía y el Pacífico.
Sin embargo, el avance también vuelve a poner sobre la mesa el debate por la implementación real de la reforma agraria, en medio de tensiones por el acceso a la tierra, la presencia de economías ilegales y las dificultades para garantizar seguridad en estos territorios.
Aunque el Gobierno destaca que en lo corrido de la administración se han formalizado más de 1,3 millones de hectáreas para comunidades indígenas y afro, persisten cuestionamientos sobre la ejecución efectiva y el impacto en terreno de estas políticas.

