La multinacional suiza Syngenta anunció la construcción de un nuevo centro de investigación de biociencia agrícola en el Reino Unido, con una inversión de USD 130 millones, en una apuesta por fortalecer la innovación global en el sector agroalimentario.

El proyecto se desarrollará en Jealott’s Hill, uno de los principales hubs de investigación agrícola en Europa, donde la compañía busca integrar avances en biología molecular, analítica avanzada e inteligencia artificial para acelerar el desarrollo de soluciones sostenibles.

El nuevo Centro de Tecnología e Investigación en Ciencias Biológicas (BioSTaR) reunirá a cerca de 300 científicos y se proyecta como un espacio clave para el desarrollo de herramientas que permitan enfrentar desafíos globales como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la resistencia de plagas. Se espera que entre en operación en 2028.

De acuerdo con la compañía, el uso de inteligencia artificial permitirá optimizar procesos científicos, anticipar riesgos en cultivos y diseñar productos más eficientes, en un contexto donde la innovación tecnológica se ha convertido en un factor determinante para la producción agrícola a nivel mundial.

Entre las líneas de trabajo del centro se encuentran el desarrollo de nuevas soluciones para la protección de cultivos, la creación de productos que respondan a variables ambientales como temperatura y calidad del suelo, y la mejora de procesos de manufactura sostenible.

Actualmente, el complejo de Jealott’s Hill cuenta con más de 800 científicos y es considerado uno de los centros de investigación agrícola más importantes del Reino Unido, con aportes históricos al desarrollo de tecnologías utilizadas en distintos mercados internacionales.

La inversión forma parte de la estrategia global de Syngenta, que destina más de USD 800 millones anuales a investigación y desarrollo en protección de cultivos, consolidando su presencia en centros de innovación ubicados en Europa, Estados Unidos y Asia.

Con este anuncio, la compañía refuerza su posicionamiento en el desarrollo de soluciones agrícolas de nueva generación, en un escenario global marcado por la presión sobre los sistemas productivos y la necesidad de avanzar hacia modelos más sostenibles.