Colombia presentó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas un balance actualizado sobre la implementación del Acuerdo de Paz, en una sesión celebrada en Nueva York en la que también se abordaron los desafíos en materia de seguridad y financiamiento internacional.
Durante su intervención, la canciller Rosa Yolanda Villavicencio informó que el país ha formalizado más de dos millones de hectáreas, lo que representa cerca del 30 % de la meta establecida en la Reforma Rural Integral, uno de los pilares del acuerdo firmado en 2016.
La jefa de la diplomacia colombiana también señaló que, desde 2022, se han redistribuido más de 305.000 hectáreas a campesinos y comunidades étnicas, como parte de los esfuerzos por reducir la desigualdad en el acceso a la tierra y avanzar en la transformación de los territorios más afectados por el conflicto.
En materia de seguridad, Colombia reportó la activación de 11 instancias tripartitas de protección, diseñadas para fortalecer las garantías de los firmantes del acuerdo y de las comunidades en zonas históricamente golpeadas por la violencia.
Villavicencio destacó además el impacto de estas políticas en la equidad de género. Según indicó, en regiones como el Catatumbo, el 70 % de las tierras entregadas han beneficiado a mujeres, en línea con los compromisos internacionales de inclusión y enfoque diferencial.
No obstante, la canciller advirtió ante el organismo internacional sobre los recortes presupuestales que afectan a la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, e hizo un llamado a garantizar su financiamiento. “Su presencia representa una esperanza de paz para Colombia”, afirmó.
El pronunciamiento se dio en medio de preocupaciones persistentes sobre la seguridad de firmantes del acuerdo, líderes sociales y comunidades, así como por la presencia de economías ilícitas en distintos territorios del país.
La intervención de Colombia ante la Organización de las Naciones Unidas se enmarca en el seguimiento internacional al proceso de paz, considerado uno de los más relevantes en América Latina en las últimas décadas.
Al cierre de su intervención, la canciller subrayó el alcance regional del proceso. “La paz en Colombia es también la paz de la región”, afirmó, en referencia al impacto que tiene la estabilidad del país en el contexto latinoamericano.

