El Comité Nacional de Cafeteros aprobó la implementación del programa ‘Cosecha de Derechos Cafeteros – Fertilización para la Vida’, una estrategia con la que el Gobierno busca proteger la producción y los ingresos del sector cafetero frente a los efectos del clima y el encarecimiento de insumos.

La iniciativa contempla una inversión cercana a $52.000 millones y tendrá alcance en 610 municipios de 23 departamentos, beneficiando hasta 108.000 productores en todo el país.

El programa está orientado a mitigar los impactos asociados al fenómeno de El Niño y a la volatilidad del mercado internacional de fertilizantes, factores que han afectado la productividad del café en los últimos años.

Apoyo directo a productores

Los caficultores recibirán incentivos para fortalecer sus cultivos, entre ellos:

  • Hasta 40% de apoyo para fertilización en renovación
  • Hasta 30% para cultivos en producción
  • 5% adicional para mujeres y jóvenes
  • Beneficios de hasta $1.800.000 por productor

Los recursos serán financiados a través del Fondo de Estabilización de Precios del Café (FEPC) y el programa Faia Mitigación 2026 del Ministerio de Agricultura.

Impacto en la productividad

De acuerdo con estimaciones del sector, la falta de fertilización puede reducir la productividad entre un 20% y 46%, mientras que una nutrición adecuada puede incrementar la producción hasta en un 42%.

En ese sentido, el programa busca no solo sostener los niveles de producción, sino también mejorar la estabilidad económica de las familias cafeteras, especialmente de pequeños productores, que representan la gran mayoría del sector.

Actualmente, el 97% de los caficultores en Colombia son pequeños productores, y el 91% cultiva en menos de tres hectáreas, lo que evidencia la alta dependencia del campo cafetero en economías familiares.

Estrategia frente al cambio climático

La iniciativa se plantea como una medida preventiva para fortalecer la capacidad de respuesta del sector ante eventos climáticos extremos y fluctuaciones del mercado.

Además del componente productivo, el programa apunta a sostener el empleo rural y la dinámica económica en las regiones cafeteras, en un contexto marcado por la incertidumbre climática y los desafíos del comercio global.