Corantioquia lideró un procedimiento quirúrgico sin precedentes en Colombia para salvar la vida de una tamandúa, también conocida como oso hormiguero mediano, que había resultado gravemente herida tras ser atropellada en Antioquia.

La intervención, realizada el pasado 17 de abril en el Hospital Veterinario de la Universidad de Antioquia, duró cerca de cuatro horas y combinó dos procedimientos de alta complejidad que no habían sido documentados juntos en esta especie en el país.

El ejemplar ingresó inicialmente el 14 de abril a la sede central de Corantioquia en Medellín, luego de ser trasladado por la Concesión Pacífico 2. Según el reporte médico, el animal presentaba graves lesiones en tejidos blandos del hocico, afectaciones en lengua y fosas nasales, además de una fractura completa de radio y ulna en una de sus extremidades delanteras.

Estas lesiones comprometían seriamente su capacidad para alimentarse y movilizarse.

Tras varias valoraciones clínicas, exámenes hematológicos, radiografías y ecografías, el equipo médico especializado determinó que la tamandúa debía ser sometida a una osteosíntesis para estabilizar la fractura y a una esofagostomía para garantizar su alimentación durante el proceso de recuperación.

La cirugía representó un reto científico y veterinario debido a que no existen registros documentados en Colombia sobre procedimientos de esofagostomía en tamandúas.

Además, aunque se han realizado osteosíntesis en otras especies similares, este es uno de los primeros casos conocidos en el país donde ambas técnicas fueron aplicadas simultáneamente en un ejemplar de esta especie.

“Este es un hito para la conservación de la fauna silvestre en Colombia. Desde Corantioquia seguimos fortaleciendo nuestras capacidades técnicas y científicas para salvar la vida de especies vulneradas”, afirmó la directora general de Corantioquia, Liliana María Taborda González.

Por su parte, Andrés Rodríguez, médico veterinario del equipo de emergencias de Corantioquia, explicó que la tamandúa presenta una evolución favorable y ya muestra signos iniciales de recuperación motora.

Según el especialista, el proceso de rehabilitación podría tardar entre dos y tres meses antes de evaluar una posible reintroducción del animal a su hábitat natural.

Las autoridades ambientales advirtieron que, de no haberse realizado la cirugía, el pronóstico habría sido crítico debido a las dificultades para alimentarse y desplazarse, situación que podría haber provocado desnutrición severa, dolor crónico y afectaciones permanentes.

El procedimiento fue posible gracias al trabajo conjunto entre Corantioquia y la Universidad de Antioquia, con apoyo de un equipo interdisciplinario conformado por cirujanos, anestesiólogos, auxiliares y estudiantes de medicina veterinaria.

La entidad destacó además la importancia ecológica de las tamandúas, ya que cumplen una función clave como controladores biológicos de hormigas y termitas, contribuyendo al equilibrio de los ecosistemas y a la salud del suelo.

Finalmente, Corantioquia hizo un llamado a la ciudadanía para conducir con precaución en zonas rurales y boscosas, evitar la manipulación de fauna silvestre y reportar animales heridos o en riesgo a las autoridades ambientales.