El descubrimiento representa un avance para la conservación de esta rapaz andina, de la que se estima sobreviven menos de 250 ejemplares en el país.
Un importante hallazgo para la conservación de la biodiversidad se registró en una reserva natural de Medellín, donde fue identificado un nido de águila crestada de montaña (Spizaetus isidori), una de las aves rapaces más escasas y amenazadas de Colombia.
El descubrimiento es el resultado de varios años de seguimiento a esta especie por parte de un equipo de profesionales y guardabosques que monitorea de manera permanente los bosques del Valle de Aburrá. Las labores incluyeron recorridos en campo, observación del comportamiento de las aves y registro continuo de su presencia en la zona hasta confirmar el proceso de reproducción.
El hallazgo cobra especial relevancia debido a que el águila crestada de montaña está catalogada como En Peligro de Extinción (EN) por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Se estima que en toda su área de distribución sobreviven menos de mil individuos y que en Colombia la población no supera los 250 ejemplares.
Esta rapaz habita los bosques andinos de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y el norte de Argentina. En el territorio colombiano se encuentra entre los 1.600 y los 2.800 metros sobre el nivel del mar, donde depende de ecosistemas bien conservados para alimentarse, reproducirse y mantener sus poblaciones.
Los registros de la especie en el Valle de Aburrá comenzaron en 2018 con el avistamiento de un ejemplar juvenil. Durante los años siguientes se realizaron observaciones esporádicas, pero desde octubre de 2025 los monitoreos evidenciaron una mayor actividad, incluyendo la presencia simultánea de ejemplares adultos y juveniles.
Uno de los registros más relevantes ocurrió cuando fueron observados cuatro individuos —dos adultos y dos juveniles—, un comportamiento poco frecuente para esta especie y de gran interés para los investigadores, ya que normalmente produce una sola cría por cada ciclo reproductivo.
La identificación del nido confirma que esta zona ofrece las condiciones necesarias para la reproducción del águila crestada y constituye una señal positiva sobre el estado de conservación del bosque donde habita.
Además de su valor científico, el hallazgo evidencia la importancia de proteger los ecosistemas altoandinos, amenazados por la deforestación, la expansión de la frontera agrícola y la fragmentación del hábitat, factores que han reducido considerablemente las poblaciones de esta especie.
Los bosques donde fue localizado el nido también sirven de refugio para otras especies de fauna silvestre de alto valor ecológico, como el puma (Puma concolor), el tigrillo lanudo (Leopardus pardinoides), la marteja (Aotus lemurinus) y el cacique candela (Hypopyrrhus pyrohypogaster).
Para los expertos, este hallazgo aporta nueva información sobre la distribución y reproducción del águila crestada en Colombia y refuerza la necesidad de mantener estrategias de conservación que permitan garantizar la supervivencia de una de las aves más emblemáticas y vulnerables de los Andes.


