Venezuela vuelve a aparecer en el radar de empresas colombianas que evalúan oportunidades comerciales y de inversión, en medio de cambios económicos y regulatorios que muestran señales de recuperación, aunque todavía con importantes factores de riesgo.

El tema fue analizado durante el 11.º Congreso Empresarial Colombiano de la ANDI, realizado en Cartagena, donde se discutieron las perspectivas de la economía venezolana y las condiciones para una eventual mayor presencia empresarial en ese mercado.

Empresarios venezolanos recuperan el optimismo

El estudio Visión Empresarial Venezuela 2026, elaborado por KPMG Venezuela con base en una encuesta a 68 ejecutivos de 12 sectores, muestra un cambio en la percepción del sector privado.

El 99 % de los empresarios consultados espera que la economía venezolana crezca durante 2026, mientras que el 91 % proyecta aumentar las ventas de sus compañías.

En cuanto a nuevas inversiones, el 44 % asegura que realizará desembolsos durante este año y otro 40 % mantiene esa decisión bajo evaluación.

Sin embargo, el panorama está lejos de representar una recuperación sin obstáculos. Las empresas mantienen una postura prudente y priorizan aspectos como eficiencia, fortalecimiento financiero, innovación y transformación tecnológica.

Colombia vuelve a mirar hacia Venezuela

La relación comercial entre ambos países también refleja ese renovado interés. Durante 2025, el comercio bilateral alcanzó US$1.170 millones, con exportaciones colombianas superiores a US$1.071 millones.

No obstante, el intercambio comercial registró una caída del 8,4 % durante el primer trimestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025, una señal de que la recuperación todavía presenta altibajos.

Para las empresas colombianas, la cercanía geográfica y los vínculos históricos con Venezuela representan ventajas, pero cualquier decisión de inversión requiere revisar aspectos como regulación, impuestos, condiciones cambiarias, mecanismos de pago y normas laborales.

Una oportunidad que todavía exige cautela

KPMG identifica oportunidades en sectores como tecnología, telecomunicaciones, petróleo y gas, turismo, banca, seguros y emprendimientos, aunque advierte que las condiciones para invertir siguen requiriendo una evaluación detallada.

El acceso al crédito, la inflación, el tipo de cambio, la carga tributaria y la calidad de los servicios públicos continúan siendo factores determinantes para las empresas.

En este escenario, Venezuela vuelve a generar expectativas entre empresarios de la región, pero el interés no necesariamente significa una llegada masiva de capital. La tendencia apunta más a una recuperación gradual, en la que las compañías aumentarán su exposición al mercado a medida que exista mayor claridad sobre las condiciones económicas y regulatorias.