Una conversación privada entre Misael Cadavid y su entonces pareja sentimental, quien lo denunció ante la Fiscalía por presunta violencia intrafamiliar y aseguró haber sido agredida incluso delante de sus pequeñas hijas, contiene una frase que ahora adquiere especial relevancia: “Es un plan bien concertado. Entre varios”. El mensaje, enviado por quien aparece como uno de los testigos centrales del caso que involucra a Bomberos de Itaguí y al Área Metropolitana del Valle de Aburrá, plantea un interrogante de fondo: ¿qué plan se estaba concertando, quiénes participaban y cuál era el propósito? ¿querían engañar a la Fiscalía para lograr un principio de oportunidad?

La conversación, conocida por la Unidad Investigativa de Nación Paisa, fue sostenida entre Cadavid y su esposa en medio de una relación que terminó en una denuncia por presunta violencia intrafamiliar. Ella ha relatado que durante años sufrió malos tratos y que algunas de las agresiones habrían ocurrido en presencia de sus hijas. En el intercambio, Cadavid le manifiesta que necesita que ella lo ayude a “apoyar mi decisión” y posteriormente escribe: “Generar pesar es, para obtener una ganancia secundaria… aquí sería la libertad y esa no aparece”. Minutos después aparece la frase que ahora genera mayores interrogantes: “Es un plan bien concertado”, seguida de “Entre varios”.

El contenido del chat no permite establecer por sí solo quiénes serían esas personas ni cuál sería exactamente el supuesto plan. Precisamente por eso, el mensaje abre preguntas que deberán ser esclarecidas: ¿quiénes son “varios”? ¿Qué decisión estaba tomando Cadavid? ¿Qué significa “generar pesar”? ¿A qué se refiere con una “ganancia secundaria”? ¿Por qué habla de un plan “bien concertado”? ¿Se trataba exclusivamente de un asunto personal o existía alguna relación con las actuaciones, denuncias o testimonios que posteriormente terminaron vinculándolo con el caso de Bomberos y el AMVA? ¿Hubo reuniones, comunicaciones o instrucciones con terceros? ¿Quién conocía ese supuesto plan?

El contexto político que rodea el caso

Las preguntas adquieren mayor dimensión porque el caso ha tenido una fuerte exposición política y mediática. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, ha intervenido públicamente en la promoción de las denuncias y ha hecho afirmaciones sobre personas involucradas en el proceso, mientras desde distintos sectores se ha cuestionado si su administración terminó asumiendo un papel que excede el de una autoridad involucrada institucionalmente, al convertirse de facto en fuente permanente de información para medios.

A esto se suma el papel de funcionarios y exfuncionarios de la Fiscalía que posteriormente tuvieron vínculos con la administración de Gutiérrez. La propia Alcaldía de Medellín, según la respuesta entregada a un derecho de petición presentado por este medio, confirmó que la exdirectora seccional de la Fiscalía en Medellín hoy trabaja para la administración distrital. Ese vínculo plantea otra pregunta legítima: ¿qué relaciones existían entre quienes investigaban, quienes denunciaban y quienes posteriormente ocuparon cargos dentro de la administración municipal?

También está el antecedente de Claudia Carrasquilla, quien fue fiscal de Medellín y trabajó durante la primera administración de Gutiérrez. El propio alcalde destacó públicamente en su momento la relación de trabajo entre ambos. Durante esa administración, además, uno de los funcionarios de mayor nivel de la Alcaldía terminó capturado por presuntos vínculos con estructuras delincuenciales y por hechos relacionados con la coordinación de operativos y “positivos” con grupos ilegales.

Y existe otro antecedente que vuelve inevitable la pregunta sobre el uso de los testigos: una de las figuras cercanas al denominado fiquismo, conocida como la “dama de hierro” y actualmente viceministra de Defensa, fue imputada por la Fiscalía General de la Nación dentro de un proceso en el que el ente acusador sostiene que habría utilizado falsos testigos.

Nada de esto demuestra que exista una relación entre esos hechos y el chat de Cadavid. Pero sí configura un contexto que hace necesario investigar a fondo quiénes son los “varios” de los que habla el testigo y qué significa realmente su afirmación de que se trataba de un “plan bien concertado”. Ahí se abren más preguntas ¿Puede Cadavid estar involucrado en el cartel de falsos testigos?

La pregunta ahora no es solamente qué dijo Cadavid como testigo. O si presuntamente se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia. O en medio de una crisis psiquiatrica, cómo le solían ocurrir. Es también qué estaba planeando cuando escribió que había un plan concertado entre varios.

Unidad Investigativa de Nación Paisa