Santiago Arango Aramburo asumió la decanatura de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia con una propuesta enfocada en fortalecer la investigación, responder a los cambios tecnológicos y ambientales y estrechar la relación de la institución con la sociedad.

Con el lema “Una Facultad unida, sostenible y conectada con la sociedad”, el nuevo decano plantea el reto de preservar una tradición académica construida durante décadas, mientras la ingeniería enfrenta transformaciones relacionadas con la inteligencia artificial, la ciencia de datos, la automatización, la transición energética y el cambio climático.

Arango Aramburo es profesor titular de la Universidad Nacional y ha desarrollado su trayectoria académica en áreas como dinámica de sistemas, simulación, energías renovables, sostenibilidad y análisis de políticas públicas. De acuerdo con la información de su candidatura, cuenta con más de 150 artículos científicos y ha participado en investigaciones relacionadas con transición energética, cambio climático, minería sostenible y desarrollo territorial.

Investigación e internacionalización

El nuevo decano también llega con experiencia en diferentes cargos de gestión dentro de la Facultad. Durante más de una década fue director de Laboratorios, vicedecano de Investigación y Extensión, director del Centro de Desarrollo e Innovación (CDi), director de Bienestar Universitario y decano encargado.

A esto se suma su experiencia internacional como profesor visitante Fulbright en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y sus actividades académicas en universidades de Dinamarca, Italia, Suiza y Australia.

Su propuesta busca aprovechar estas relaciones para impulsar intercambios académicos, proyectos conjuntos, dobles titulaciones, cotutelas doctorales y una mayor participación en redes internacionales.

En investigación, plantea fortalecer las convocatorias internas y mejorar la preparación de proyectos que busquen recursos nacionales e internacionales. También propone estimular el trabajo interdisciplinario y brindar mayor acompañamiento a semilleros y jóvenes investigadores, especialmente a quienes opten por la formación doctoral.

Los posgrados tendrán un papel relevante dentro de esta estrategia, con énfasis en el fortalecimiento de los doctorados, la financiación, la cooperación internacional y las alianzas con empresas.

La transformación tecnológica es otro de los ejes de la nueva administración. La inteligencia artificial, la ciencia de datos y la automatización están modificando diferentes campos profesionales, por lo que Arango propone avanzar en la actualización de los programas académicos.

La apuesta incluye revisar los currículos para hacerlos más flexibles y responder a las nuevas necesidades de la ingeniería y del mercado laboral.

El objetivo, según su propuesta, es que la Facultad pueda anticiparse a los cambios y formar profesionales capaces de enfrentar los desafíos tecnológicos, ambientales y sociales del país.

Investigación conectada con las necesidades de la sociedad

El Centro de Desarrollo e Innovación (CDi) tendrá un papel central en la estrategia de conexión entre la academia y el sector productivo y social.

La propuesta busca mejorar la gestión de proyectos y facilitar que los resultados de investigación puedan convertirse en soluciones, emprendimientos y desarrollos tecnológicos.

En este propósito también aparecen áreas como energía, minería, infraestructura, cambio climático, recursos naturales, transformación digital e inteligencia artificial, en las que el nuevo decano plantea fortalecer la presencia de profesores e investigadores en debates nacionales y en la construcción de políticas públicas.

La dimensión territorial estará apoyada, entre otros espacios, en el Centro de Atención Técnica (CAT), con el propósito de generar mayores vínculos entre profesores, egresados y comunidades que requieren conocimientos de ingeniería para fortalecer sus territorios.

Además, la propuesta contempla una red de mentoría y educación continua para aprovechar los conocimientos y experiencias de los egresados de la Facultad.

La sostenibilidad será otro de los componentes de la gestión. La propuesta no se limita a la investigación relacionada con transición energética, sino que plantea llevar este enfoque a la vida cotidiana de la Facultad mediante un uso responsable de los recursos, una infraestructura con menor impacto ambiental y procesos de formación relacionados con sostenibilidad.

El proyecto también contempla mejorar las condiciones en las que estudiantes, profesores y trabajadores desarrollan sus actividades.

Entre las prioridades están el fortalecimiento de la conectividad, las aulas, los laboratorios y los espacios de estudio, así como acciones relacionadas con bienestar, permanencia, inclusión, accesibilidad y seguridad.

Con esta agenda, Santiago Arango Aramburo inicia su periodo como decano de la Facultad de Minas con el propósito de combinar la experiencia acumulada por la institución con nuevas respuestas frente a los desafíos tecnológicos, ambientales y sociales.

Su propuesta busca que la Facultad mantenga su tradición académica, pero al mismo tiempo fortalezca su presencia en el país y sus vínculos con el mundo.