El presidente Abelardo De La Espriella fijó a sus delegados ante las corporaciones autónomas regionales (CAR) la tarea de combatir la politiquería y promover la transparencia en el manejo de los recursos públicos. El llamado llegó tras la derogatoria de las designaciones de representantes presidenciales en sus consejos directivos.
El encargo del presidente
En una reunión con sus representantes, De La Espriella planteó como objetivos de su gobierno erradicar la corrupción y garantizar una administración transparente de los recursos públicos. Sostuvo que las corporaciones deben proteger los recursos naturales y servir a los colombianos, en lugar de favorecer intereses particulares.
El presidente criticó la época en que, en sus palabras, las corporaciones eran “fortines políticos y botines de unos pocos”. Poco menos de dos meses antes de fijar estas tareas, había ordenado un barrido general de sus delegados ante las CAR.
La misión en Cormacarena
En Cormacarena fue nombrado como nuevo delegado del Gobierno el ingeniero Jorge Edwin Amarillo. Al describir su misión, incluyó la transparencia en el uso de los recursos públicos, la eficiencia administrativa y la ejecución de proyectos estratégicos para mitigar el fenómeno de El Niño.
Amarillo mencionó entre sus prioridades las fuentes hídricas, la prevención de incendios forestales y la adopción al cambio climático. Indicó que buscará resultados medibles dentro de sus competencias legales.
















