El Gobierno Nacional y la Alcaldía de Bogotá activaron acciones preventivas ante la posibilidad de que el Fenómeno de El Niño impacte al país durante el segundo semestre de 2026, con eventuales efectos sobre el abastecimiento de agua y el riesgo de incendios forestales en la capital.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, sostuvo una reunión de trabajo con el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, para revisar los principales escenarios de riesgo y coordinar medidas de preparación.
En el encuentro también participó la directora del IDEAM, Ghisliane Echeverry, quien presentó información técnica clave para orientar la toma de decisiones conjuntas entre el Gobierno Nacional y el Distrito.
Durante la jornada se evaluó el estado del sistema Chingaza, fundamental para el suministro de agua en Bogotá, así como la capacidad operativa de las plantas de tratamiento Wiesner y Tibitoc. Las autoridades coincidieron en que la ciudad presenta mejores niveles de preparación frente a eventos climáticos extremos, aunque advirtieron la necesidad de mantener un monitoreo constante.
Además del abastecimiento hídrico, se analizó el riesgo de incendios forestales, uno de los efectos asociados a periodos prolongados de sequía. En este sentido, se destacó la importancia de proteger las zonas estratégicas de recarga hídrica y fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias.
Como parte de las acciones de preparación, la UNGRD anunció que pondrá a disposición del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo equipos especializados, entre ellos helicópteros tipo Fire Hawk, diseñados para la atención de incendios forestales.
Las entidades acordaron mantener la articulación institucional y el intercambio permanente de información, con el objetivo de anticipar escenarios de riesgo y proteger a la ciudadanía frente a posibles impactos climáticos en los próximos meses.

