Una enfermedad con alta carga en mujeres a nivel mundial
El cáncer de cuello uterino continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública en mujeres. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2022 se registraron cerca de 660.000 nuevos casos y 350.000 muertes por esta enfermedad en todo el mundo, lo que lo posiciona como el cuarto tipo de cáncer más frecuente en mujeres.
En América Latina y el Caribe, la incidencia alcanzó 15,1 casos por cada 100.000 personas, mientras que la mortalidad se ubicó en 7,7, reflejando una carga significativa en la región.
En Colombia, las cifras también evidencian la magnitud del problema: se estimaron 13,7 casos por cada 100.000 habitantes y una mortalidad de 6,9, de acuerdo con GLOBOCAN. Este tipo de cáncer ocupa el segundo lugar entre los más frecuentes en mujeres, después del cáncer de mama.
El papel del VPH y los factores de riesgo
La mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino están asociados a la infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), una infección de transmisión sexual altamente frecuente.
El ginecólogo oncólogo Wilson Munera, del Hospital San Vicente Fundación Medellín, explicó que aunque muchas personas eliminan el virus de forma natural, el riesgo aumenta cuando la infección persiste y se combina con factores como:
- Inicio temprano de relaciones sexuales
- Múltiples parejas sexuales
- Tabaquismo
- Sistemas inmunológicos debilitados
Estos factores pueden favorecer la aparición de lesiones que, con el tiempo, evolucionan a cáncer.
Diagnóstico temprano, clave para salvar vidas
Uno de los principales desafíos de esta enfermedad es que puede desarrollarse de manera silenciosa. En muchos casos, los síntomas aparecen cuando ya se encuentra en etapas avanzadas.
Por ello, los especialistas insisten en la importancia de:
- Controles ginecológicos periódicos
- Citologías
- Pruebas de detección del VPH
- Evaluación médica especializada
La detección temprana permite intervenir con tratamientos como cirugía, radioterapia o quimioterapia, aumentando significativamente las probabilidades de recuperación y mejorando la calidad de vida.
Acceso a tratamientos y metas globales
El Hospital San Vicente Fundación Medellín cuenta con tratamientos de alta complejidad adaptados a cada paciente, incluyendo cirugía oncológica, radioterapia y quimioterapia.
Estas acciones se alinean con las metas globales 90-70-90 de la OMS para 2030, que buscan:
- 90 % de niñas vacunadas contra el VPH antes de los 15 años
- 70 % de mujeres tamizadas a los 35 y 45 años
- 90 % de mujeres diagnosticadas con tratamiento oportuno
En Colombia, la estrategia “Colombia sin cáncer de cuello uterino” refuerza estos objetivos para reducir la incidencia y mortalidad de la enfermedad.
Prevención y autocuidado, fundamentales
Los especialistas coinciden en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir el impacto de este cáncer.
Entre las principales recomendaciones están:
- Mantener controles médicos periódicos
- Adoptar prácticas sexuales responsables
- Evitar el consumo de tabaco
- Llevar una alimentación balanceada
- Realizar actividad física
Además, advierten que no se debe esperar a la aparición de síntomas para consultar, ya que esto suele ocurrir en etapas avanzadas.
Atención en Colombia y desafíos pendientes
Entre 2023 y 2025, el Hospital San Vicente Fundación Medellín atendió a 176 pacientes con diagnóstico de cáncer de cuello uterino, registrando un total de 772 atenciones durante ese periodo.
Estas cifras reflejan la demanda de servicios especializados y la necesidad de fortalecer el acceso oportuno a diagnóstico y tratamiento, especialmente en regiones con limitaciones en el sistema de salud.
Aunque se trata de una enfermedad prevenible y tratable, el diagnóstico tardío sigue siendo uno de los principales retos en el país.

