La muerte de Kevin Arley Acosta, un menor de 7 años que padecía hemofilia, ha desatado una fuerte polémica en el país tras las recientes declaraciones del Ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. El niño falleció en el hospital La Misericordia de Bogotá tras sufrir un trauma craneoencefálico en un accidente de bicicleta. Durante el Consejo de Ministros, Jaramillo enfatizó que los pacientes con esta condición genética deben evitar actividades de riesgo: «A un hemofílico se le debe restringir ese tipo de actividades», señaló el funcionario, lo que ha sido interpretado por diversos sectores como una forma de trasladar la responsabilidad del desenlace a los cuidadores del menor.
El jefe de la cartera de Salud fue enfático al señalar que el Estado ha cumplido con el flujo de recursos de manera anticipada. Según Jaramillo, para mediados de febrero ya se han cancelado las obligaciones tanto del régimen subsidiado como del contributivo, por lo cual considera «inaceptable» que se alegue falta de presupuesto para la entrega de medicamentos vitales. «No puede haber falta de recursos cuando el Gobierno ha pagado siempre por anticipado», afirmó, subrayando que la atención inicial en el Huila y el posterior traslado en avioneta a Bogotá fueron gestionados por la red pública.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro intervino en la discusión señalando que la tragedia de Kevin estuvo ligada a dos factores: la caída accidental y la presunta falta de acceso oportuno al medicamento requerido para su condición. El mandatario ordenó una investigación exhaustiva para determinar si hubo fallas individuales en la cadena de entrega del fármaco. Petro fue tajante al aclarar que, aunque el dinero fue girado por el Gobierno, en algunas EPS los recursos podrían estar «represados» debido a embargos que ascienden a los dos billones de pesos, desvinculando la tragedia de una supuesta desfinanciación estatal.
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Actualmente, el país se encuentra a la espera de los resultados de la autopsia, un paso que el Ministro Jaramillo considera fundamental para determinar si el fallecimiento fue consecuencia directa del impacto o de una negligencia en el tratamiento médico.



