La comunidad indígena exige la presencia del presidente de Colombia

El paro por parte de la comunidad indígena ya completó las 24 horas y puede continuar según ellos, si no obtienen una pronta solución a la problemática que están enfrentando los niños Wayúu por desnutrición, escasez de agua potable y precarias condiciones para vivir en este sector del país.

 

Los indígenas Wayúu han asegurado que no dejarán el paro hasta que el presidente Gustavo Petro haga presencia en el sector. Por el momento continúan bloqueadas las vías de acceso que comunican Riohacha con Santa Marta, asimismo otros puntos como la vía férrea qué pasa por el Cerrejón. La comunidad Wayúu aún sigue a la espera de la respuesta del presidente con respecto a la solicitud que le hicieron.

 

En declaraciones entregadas a los medios y videos difundidos en redes sociales, la comunidad indígena asegura que el paro continuará hasta que reciban la ayuda pertinente para mitigar las muertes por desnutrición en los niños y también informaron que continuarán cerrando las vías de acceso a la Guajira, hasta el momento ya van cinco de ellas cerradas, se le sumaron, los puntos que conectan de Maicao hasta Albania y Riohacha con Paraguachón.

 

Asimismo otros puntos que se vieron afectados por los bloqueos indígenas fueron el departamento del César exactamente en el municipio Jagüa de Ibírico, luego de que varios mineros y líderes sociales se sumaran al paro, reclamándole al gobierno la reactivación minera en esta zona del país. Las consecuencias de este paro se dan como respuesta a que durante el mandato del expresidente Iván Duque, fue posible que la empresa minera Prodeco, encargada de extraer carbón mineral, tuvo adjudicación durante su gobierno y con la llegada de Gustavo Petro se tomó la decisión de que fuera cerrada.

 

Los bloqueos continuarán según el pueblo indígena hasta que el Gobierno Nacional haga presencia en la Guajira y posteriormente bajo acuerdos firmados con la comunidad Wayúu, puedan establecer una pronta solución a la problemática que viven las familias, en especial los niños que no paran de morir a causa de la desnutrición.