El Ministerio de Educación reportó que, con corte al 14 de septiembre, 1.173.130 estudiantes habían retomado el servicio educativo luego de las afectaciones provocadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. La cifra representaba cerca del 92 % de los 1.275.259 estudiantes cuya actividad académica se había visto alterada por la emergencia.
El balance también señalaba que 5.048 de las 5.537 sedes educativas afectadas ya estaban prestando nuevamente el servicio. Las autoridades habían implementado diferentes alternativas para garantizar la continuidad de las clases mientras avanzaban las evaluaciones y trabajos de recuperación de la infraestructura.
Entre las medidas adoptadas se encuentran los decretos 1386 y 1388 del 9 de septiembre de 2026. El primero habilitó el desarrollo de actividades académicas en sedes o espacios físicos alternos, así como mediante modalidades remotas. El segundo permitió reorganizar y flexibilizar el calendario académico en las entidades territoriales certificadas ubicadas en las zonas afectadas.
Medidas para garantizar la continuidad educativa
La respuesta institucional también incluyó medidas dirigidas a estudiantes que no podían regresar de manera inmediata a sus establecimientos educativos. Estas alternativas contemplaron el uso de espacios temporales, traslados a sedes seguras y modalidades flexibles, mientras se adelantaban los diagnósticos y las intervenciones necesarias en los colegios afectados.
En el caso de la educación superior, el Ministerio de Educación informó que el ICETEX suspendió durante tres meses el cobro de los créditos educativos y congeló los intereses corrientes y moratorios para los beneficiarios ubicados en los territorios afectados por la emergencia. También se contemplaron suspensiones temporales de acciones de cobro y reportes a centrales de riesgo.
Para atender a las comunidades educativas que todavía enfrentaban dificultades, el Gobierno también puso en marcha estrategias de formación y acompañamiento. Entre ellas se incluyó la capacitación de docentes en herramientas digitales, pedagogía flexible y acompañamiento socioemocional.
El proceso de recuperación continuó después de este balance. De acuerdo con el Ministerio de Educación, el 24 de septiembre el 99,3 % de los estudiantes afectados ya contaba con servicio educativo activo, equivalente a 1.266.327 estudiantes. Para esa fecha, 8.882 estudiantes aún permanecían pendientes de una solución que permitiera reactivar plenamente su servicio educativo.
La recuperación de la infraestructura educativa continúa siendo uno de los principales retos derivados del sismo, especialmente en las sedes que registraron daños graves o pérdida total. El Ministerio mantiene el seguimiento a los territorios afectados mientras avanzan las intervenciones necesarias para garantizar el retorno seguro de las comunidades educativas.
