Las obras de estabilización del talud ubicado en el sector de Los Balsos, en Medellín, concluyeron luego del movimiento en masa registrado durante la temporada de lluvias de mayo de 2025.

La intervención se concentró en recuperar las condiciones de estabilidad del terreno, mejorar el manejo de las aguas y reducir los factores de riesgo asociados al comportamiento de la ladera.

Entre las obras ejecutadas se encuentra la construcción de 13 terrazas a lo largo del talud, diseñadas para contribuir a la estabilidad de la ladera. También fueron instalados más de 4.900 metros de drenes, destinados a evacuar el agua acumulada en el interior del terreno.

En la parte baja del talud se construyó además un pedraplén, estructura que proporciona soporte adicional a la ladera. A esto se suman 210 anclajes de 25 metros de longitud, cada uno con una capacidad de 20 toneladas, y la aplicación de 3.600 metros cuadrados de concreto lanzado en diferentes puntos para disminuir los procesos de erosión.

Intervención incluyó manejo de aguas y recuperación ambiental

El manejo de las aguas de escorrentía fue otro de los componentes de la intervención. Para ello se construyeron más de 380 metros de cunetas, un canal disipador de 309 metros y un canal de empalme de 21 metros, con el objetivo de conducir el agua y reducir su impacto sobre el terreno.

Las obras también incluyeron la revegetalización de más de 13.000 metros cuadrados, además de la reconstrucción de andenes y la instalación de cordones en 180 metros lineales.

En total, los trabajos abarcaron cerca de 18.400 metros cuadrados y representaron una inversión superior a los $19.500 millones.

Como parte de las medidas posteriores a la intervención, se instaló un sistema de monitoreo e instrumentación geotécnica para hacer seguimiento al comportamiento del talud. El sistema está compuesto por tres piezómetros de 20 metros de profundidad y dos inclinómetros de 30 metros.

Estos dispositivos permitirán recopilar información sobre las condiciones internas de la ladera y detectar posibles movimientos o procesos de inestabilidad, con el propósito de contar con datos para el seguimiento permanente del terreno y la toma de decisiones.

La intervención busca reducir los factores asociados a la inestabilidad del talud y mejorar las condiciones de manejo de aguas y recuperación ambiental en este sector de Medellín.