La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez de control de garantías a seis hombres señalados de participar en actividades de pesca ilegal de tiburones en inmediaciones del Santuario de Fauna y Flora Malpelo, una de las áreas marinas protegidas más importantes de Colombia.
Los procesados fueron identificados como Herminio Ramos Erazo, Bolívar Cambindo, Francisco Paredes Obando, Humberto Calonge Torres, Breiner Cuero Anchico y Sebastián Ramírez Arboleda, quienes integraban la tripulación de una embarcación interceptada por unidades de la Armada Nacional en aguas jurisdiccionales de Buenaventura, Valle del Cauca.
De acuerdo con la investigación adelantada por la Fiscalía en coordinación con la Dirección de Carabineros de la Policía Nacional, durante el procedimiento realizado el 25 de septiembre de 2023 fueron encontrados ocultos entre sacos 100 troncos de tiburón y cerca de 300 aletas pertenecientes a especies como tiburón sedoso, tiburón zorro y tiburón martillo.
Las autoridades destacaron que el tiburón martillo es una especie catalogada en riesgo crítico de extinción debido a la sobreexplotación y a la degradación de su hábitat natural.
Según los elementos materiales probatorios recopilados durante la investigación, los ejemplares habrían sido obtenidos de manera clandestina en faenas de pesca realizadas dentro o en zonas cercanas al Santuario de Fauna y Flora Malpelo, donde está prohibida cualquier actividad extractiva, ya sea de carácter comercial, artesanal o deportivo.
Malpelo es considerado uno de los ecosistemas marinos más importantes del Pacífico Oriental Tropical y cuenta con reconocimiento internacional como Patrimonio Natural de la Humanidad otorgado por la UNESCO, debido a su riqueza biológica y a la presencia de especies marinas de alto valor ecológico.
Por estos hechos, un fiscal de la Dirección Especializada para los Delitos contra los Recursos Naturales y el Medio Ambiente imputó a los seis hombres los delitos de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables agravado por cercenamiento de aletas e invasión de área de especial importancia ecológica.
Durante las audiencias preliminares, los procesados no aceptaron los cargos formulados por la Fiscalía.
La investigación hace parte de las acciones que adelantan las autoridades para combatir los delitos ambientales y proteger las especies marinas amenazadas, especialmente aquellas que habitan en ecosistemas estratégicos para la conservación de la biodiversidad colombiana.
Las autoridades continúan avanzando en los procesos judiciales relacionados con la pesca ilegal y el tráfico de especies, considerados delitos que afectan gravemente el equilibrio ambiental y los recursos naturales del país.


