Un gallinazo que sufrió graves quemaduras luego de ser alcanzado por una sustancia grasa caliente continúa bajo tratamiento especializado en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.
El ave ingresó con gran parte de su plumaje y de su cuerpo cubiertos por el material caliente, lo que obligó al equipo veterinario a iniciar un proceso de atención intensiva para controlar las lesiones y favorecer su recuperación.
Según informó la autoridad ambiental, tras su ingreso se realizó una valoración clínica integral para determinar la gravedad de las quemaduras y establecer el tratamiento más adecuado. Debido a que la sustancia quedó adherida a las plumas y la piel, los especialistas adelantan una limpieza progresiva, además del manejo médico de las heridas y el monitoreo permanente de su evolución.
Actualmente, el ejemplar permanece bajo observación y continúa recibiendo atención por parte del equipo interdisciplinario del CAVR, con el objetivo de rehabilitarlo y devolverlo a su hábitat natural en el Valle de Aburrá.
«Estamos haciendo todo lo posible para que este gallinazo se recupere, complete su proceso de rehabilitación y pueda regresar a su hábitat. También hacemos un llamado a la ciudadanía para evitar cualquier forma de maltrato contra la fauna silvestre y reportar de inmediato los animales que requieran atención», señaló Andrés Gómez Higuita, supervisor del CAVR.
Más de 70 gallinazos han sido atendidos este año
De acuerdo con cifras del Área Metropolitana, durante 2026 han ingresado 78 gallinazos al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación.
Al menos tres de estos casos corresponden a aves que, según los reportes ciudadanos, fueron víctimas de agresiones directas por parte de personas. Sin embargo, las autoridades advierten que el número podría ser mayor, ya que muchos animales llegan lesionados sin que sea posible establecer las causas exactas de sus heridas.
Una especie clave para el equilibrio ambiental
Los gallinazos cumplen una función esencial en los ecosistemas al alimentarse de animales en descomposición, ayudando a eliminar residuos orgánicos y reduciendo el riesgo de propagación de enfermedades.
Su sistema digestivo está adaptado para procesar microorganismos que resultarían peligrosos para otras especies, convirtiéndolos en aliados fundamentales para el reciclaje natural de nutrientes y la salud ambiental.
Ante este nuevo caso, el Área Metropolitana reiteró el llamado a proteger la fauna silvestre y recordó que cada especie desempeña un papel indispensable para mantener el equilibrio de los ecosistemas del Valle de Aburrá.


