La creciente de la quebrada La Iguaná dejó viviendas colapsadas, familias afectadas y daños en la infraestructura. En Nueva Villa de La Iguaná se reportaron inicialmente tres viviendas colapsadas y seis evacuaciones definitivas, mientras que un balance posterior elevó a 187 las familias afectadas en el sector.

Las fuertes lluvias registradas en Medellín provocaron inundaciones, caída de árboles y postes, daños en vías y afectaciones en viviendas de diferentes sectores de la ciudad. Una de las emergencias más relevantes se presentó en la cuenca de la quebrada La Iguaná, donde la creciente impactó a varias familias de Nueva Villa de La Iguaná y El Pesebre, en el occidente de la capital antioqueña.

En Nueva Villa de La Iguaná, el balance inicial de la emergencia daba cuenta de tres viviendas colapsadas y seis evacuaciones definitivas. Los equipos de atención identificaron inicialmente 89 familias, equivalentes a 216 personas, que requerían acompañamiento y atención especial.

Posteriormente, el alcalde Federico Gutiérrez informó que el número de familias afectadas en La Iguaná ascendía a 187, para un total de 516 personas. Según ese reporte, los trabajos se concentraban en los costados oriental y occidental del sector, con atención a las viviendas impactadas y apoyo a la población.

Las labores también incluyeron el retiro de más de 110 metros cúbicos de residuos voluminosos y 60 metros cúbicos de lodo, de acuerdo con el balance divulgado por el mandatario. Durante la atención de la emergencia, tres personas recibieron asistencia, entre ellas un niño con asma que tuvo que ser trasladado a un centro asistencial.

El Pesebre y otros sectores también reportan daños

La creciente de La Iguaná también afectó viviendas en el sector de El Pesebre, donde se reportaron 17 familias perjudicadas. Para estas personas se evaluaban alternativas de traslado hacia el sector de El Paraíso, en Blanquizal, según la información entregada durante la atención de la contingencia.

En otros puntos de Medellín también se registraron emergencias. En Castilla, la creciente de la quebrada La Minita provocó inundaciones y levantó parte del pavimento cerca de la carrera 69 con calle 96, donde se preparaban intervenciones para atender los daños.

En el corregimiento de Altavista se realizaron inspecciones por deslizamientos sobre vías públicas. Además, se reportaron afectaciones por caída de árboles y postes en sectores de San Cristóbal, Guayabal, Belén, Laureles-Estadio, Robledo, El Poblado y Castilla.

Las lluvias también ocasionaron dificultades en la movilidad. La avenida Guayabal fue habilitada nuevamente a la altura de la calle 2 Sur, en sentido occidente, aunque se informó que el carril exclusivo de Solo Bus permanecía cerrado preventivamente mientras se retiraba un tronco.

Cerca de 70 agentes de tránsito fueron distribuidos en puntos críticos, entre ellos la quebrada La Iguaná con la carrera 65, Monterrey, las avenidas Regional, Las Vegas, Guayabal y la 80, la autopista Norte y la loma de Los Bernal.

Monitoreo y atención de la emergencia

Durante la contingencia, la línea de emergencias 123 recibió 420 llamadas relacionadas con diferentes situaciones ocasionadas por las lluvias, entre ellas inundaciones en vía pública, caída de árboles y daños estructurales y en techos.

En Nueva Villa de La Iguaná se instaló un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención. En el operativo participaron organismos de socorro y distintas entidades, entre ellas el Cuerpo Oficial de Bomberos Medellín, el DAGRD, la Cruz Roja Colombiana, la Defensa Civil y Ponalsar.

También se dispusieron equipos y maquinaria para retirar residuos, atender los puntos afectados y apoyar la entrega de ayudas humanitarias. Las acciones se concentraron en la evaluación de daños, la atención de personas afectadas y la identificación de necesidades de alojamiento temporal.

El Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (SIATA) mantuvo el monitoreo de la cuenca de La Iguaná y de otras zonas de la ciudad para identificar posibles cambios en los niveles de las quebradas.

Las autoridades reiteraron el llamado a reportar cualquier emergencia o situación de riesgo a través de la línea 123. La evolución de las condiciones climáticas y el estado de las zonas afectadas serán determinantes para las labores de seguimiento y recuperación.