En el marco del Día Internacional de la Mujer, la organización Ayuda en Acción alertó sobre las barreras estructurales que aún enfrentan millones de mujeres para acceder a ingresos estables, financiación y mercados formales, factores clave para lograr una verdadera autonomía económica.
América Latina, 5 de marzo de 2026. En un contexto global marcado por el aumento de la desigualdad económica, la organización destacó que el sistema económico continúa limitando las oportunidades de las mujeres, especialmente en sectores rurales y en la economía informal.
Durante 2025, Ayuda en Acción impactó a 208.139 personas en África, América Latina y Europa. De ellas, 127.300 fueron mujeres, lo que representa casi seis de cada diez participantes en sus programas.
De este grupo, más de 15.000 mujeres fortalecieron su autonomía económica mediante empleo, emprendimientos o formación. Además, cerca de 5.000 superaron la pobreza monetaria al incrementar sus ingresos y 2.500 lograron acceder a un empleo.
Brecha laboral que persiste
A pesar de estos avances, la desigualdad estructural sigue siendo una realidad. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo, la tasa de participación laboral femenina es casi 25 puntos porcentuales menor que la masculina a nivel mundial.
Las mujeres también están sobrerrepresentadas en la economía informal, especialmente en zonas rurales, donde el acceso a tierra, financiación y mercados es más limitado.
Cacao para la paz: una alternativa económica en Colombia
En Colombia, el proyecto Cacao para la Paz impulsa cadenas de valor en territorios que han sido afectados por el conflicto armado y los cultivos ilícitos.
En la comunidad de San Luis Robles, en Tumaco (Nariño), mujeres productoras agrupadas en la cooperativa Corpoteva han encontrado en el cacao una alternativa económica estable frente a la violencia y la economía ilegal.
La historia de su presidenta, Fanny Yadira Rodríguez, forma parte del libro Behind Cacao, que recoge testimonios de mujeres productoras y cooperativas que han transformado su realidad a través de este cultivo.
Durante años, el territorio vivió procesos fallidos de sustitución de cultivos ilícitos entre 2008 y 2010. La baja producción y los problemas de comercialización hicieron que muchas familias regresaran a la coca. Sin embargo, el cacao se mantuvo como una actividad productiva clave para la comunidad.
Con el acompañamiento de Ayuda en Acción, se implementó un plan de fortalecimiento de la cadena productiva que incluyó asistencia técnica, injertos y apoyo en procesos de transformación y comercialización.
Como resultado, la productividad pasó de 30 kilos por cosecha a entre 150 y 200 kilos cada 22 días en algunas fincas.
Para Fanny, el cacao representa mucho más que un cultivo: es una oportunidad de independencia económica y reconstrucción comunitaria.
Mujeres rurales que acceden al mercado
Experiencias similares se registran en Etiopía, donde mujeres productoras de moringa han pasado de vender de forma informal a integrarse en cadenas de valor.
Es el caso de Abezash Kuno, una joven de 22 años del distrito de Kindo Koysha que estudia Administración de Empresas y trabaja junto a su madre en una finca con más de 60 árboles de moringa, además de cultivos de yuca y maíz.
Durante años su producción se comercializaba de forma informal, con bajos márgenes de ganancia. Sin embargo, gracias a procesos de formación y acompañamiento, ahora han identificado nuevas oportunidades, como la extracción de aceite de moringa, un producto con creciente demanda en el mercado.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, las mujeres constituyen una parte esencial de la fuerza laboral rural, pero siguen teniendo menos acceso a tierra, financiación y mercados.
La entidad advierte que si las mujeres tuvieran el mismo acceso a recursos productivos que los hombres, la producción agrícola podría aumentar significativamente, contribuyendo a reducir el hambre en millones de personas.
Acceso al mercado: clave para la igualdad
Tanto en Colombia como en Etiopía, el patrón se repite:
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Las mujeres producen.
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Sostienen las economías familiares.
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Pero necesitan acceso estructurado al mercado para poder crecer.
Para Ayuda en Acción, invertir en mujeres rurales no es solo una cuestión de igualdad, sino también una estrategia para impulsar el crecimiento económico, fortalecer los territorios y promover la estabilidad social.
Sobre Ayuda en Acción
Ayuda en Acción es una organización internacional que trabaja para generar oportunidades de crecimiento y desarrollo junto a comunidades en situación de vulnerabilidad.
Su trabajo se enfoca en acompañar a niñas, niños, jóvenes y familias, promoviendo el acceso a la educación, el empleo y el emprendimiento para impulsar un desarrollo sostenible en sus comunidades.

