Corantioquia alertó por el aumento de aves silvestres afectadas por el tráfico ilegal y el mascotismo. En lo corrido de 2026, 233 ejemplares de la familia de los psitácidos han ingresado al Hogar de Paso de la autoridad ambiental.

Antioquia. La creciente llegada de loras, pericos, cotorras y guacamayas al Hogar de Paso de Corantioquia encendió las alarmas de la autoridad ambiental, que advirtió sobre la presión que el tráfico ilegal y la tenencia de fauna silvestre como mascotas continúan ejerciendo sobre estas especies.

De acuerdo con el balance de la entidad, 233 aves de la familia Psittacidae han ingresado al Hogar de Paso en lo corrido de 2026, luego de ser rescatadas o entregadas voluntariamente para recibir atención.

La cifra mantiene una tendencia creciente y podría superar el registro de 364 individuos alcanzado durante 2025, que hasta ahora representa el mayor número de psitácidos atendidos en un año desde el inicio de operaciones del centro.

Más de 2.000 aves han pasado por el Hogar de Paso

El panorama acumulado también genera preocupación. Desde que comenzó a funcionar el Hogar de Paso, 2.078 individuos de la familia Psittacidae han ingresado a este centro de atención.

Las aves pasan por procesos de valoración médica, biológica y comportamental, con el propósito de determinar sus condiciones y establecer las posibilidades de recuperación y retorno a su entorno natural.

Corantioquia señaló que los psitácidos se encuentran entre los grupos de aves más afectados por la extracción de fauna silvestre de sus hábitats.

Loras y guacamayas, entre las especies más afectadas

Entre las especies que más preocupan a la autoridad ambiental se encuentran la lora frentiamarilla (Amazona ochrocephala) y la guacamaya gonzalo (Ara ararauna), afectadas especialmente por la tenencia ilegal y el llamado mascotismo.

La lora frentiamarilla suele ser mantenida en viviendas debido a su capacidad para imitar sonidos y la voz humana. Sin embargo, permanecer en cautiverio puede generar alteraciones comportamentales y dificultar su posterior regreso a la vida silvestre.

En el caso de la guacamaya gonzalo, Corantioquia advierte que su llamativo plumaje la convierte en una especie buscada dentro del tráfico ilegal. Algunos ejemplares llegan incluso con plumas recortadas o amputadas, prácticas utilizadas para impedir que puedan volar.

Corantioquia advierte sobre el impacto del tráfico de fauna

Para la autoridad ambiental, las cifras no solo reflejan los resultados de las labores de rescate y control, sino también la persistencia de una problemática relacionada con la demanda de animales silvestres como mascotas.

Liliana María Taborda González, directora general de Corantioquia, señaló que es necesario mantener las acciones de educación ambiental y concientización de las comunidades.

“Detrás de cada ave en una jaula hay un ecosistema sufriendo, un bosque que pierde a sus dispersores de semillas y una especie que se acerca al riesgo de desaparecer”.

La entidad reiteró que la extracción de estas especies de su hábitat afecta los ecosistemas, entre otras razones, porque algunas cumplen funciones importantes como dispersoras de semillas.

¿Cómo denunciar el tráfico de fauna silvestre?

Corantioquia hizo un llamado a la ciudadanía a no comprar, vender ni mantener fauna silvestre como mascota y a reportar cualquier caso relacionado con su tráfico o tenencia ilegal.

Para realizar denuncias o solicitar información sobre fauna silvestre, la ciudadanía puede comunicarse con la línea 321 817 5002 o consultar los canales oficiales de Corantioquia.

La protección de estas especies, recordó la autoridad ambiental, requiere la participación de las comunidades y la denuncia oportuna de las actividades que puedan poner en riesgo la biodiversidad de Antioquia.