La ciudad avanza hacia un modelo de inclusión que permita que unos y otros compartan espacios y modelos diferentes de pensamiento. La Administración Municipal conmemora por estos días el Mes de la Diversidad, como una muestra del respeto por los derechos humanos de la población LGTBI que vive en nuestra ciudad.

Inicié mi liderazgo desde el colegio, luego en la universidad fui monitor en diferentes materias y empecé mi activismo por las personas diversas en la Universidad Pontificia Bolivariana cuando estudiaba derecho allí, donde hicimos una actividad llamada la UPB en falda, que generó en su momento toda una revolución; luego esto se acentuó cuando comencé en el voluntariado diverso en el 2019 y en la Alianza Social LGTBI Antioquia, este año donde soy uno de los codirectores”.

Así inicia el relato de su experiencia de vida como integrante y vocero de las personas LGTBI Alejandro Gómez Restrepo, abogado y politólogo con tres años como profesional, especialista en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Universidad de Antioquia, docente de cátedra e investigador de ese centro de educación superior y defensor de derechos humanos, entre otros cargos que ostenta.

 

 

 

Las dos caras de su labor

Para él su liderazgo en la labor que realiza por los derechos de las personas LGTBI tiene dos facetas: la profesional y la humana. “Las personas diversas tienen una movilización social desde hace unos 50 años, exigiendo la garantía y el respeto de sus derechos, ya que han sido históricas y sistemáticas las vulneraciones a esta población, lo que ha implicado la negación de su ser y de su existencia como sujetos de derechos”, afirma.

Desde lo personal, Alejandro se considera una persona no binaria, o sea, que no se inclina a identificarse como hombre o como mujer, sino que fluye entre los géneros. “No me siento plenamente seguro o cómodo nombrándome hombre o mujer, entonces mi sola identidad también es un quebrantamiento a las normas sociales del género en cuanto a la sexualidad que impone ser homosexual, gay o lesbiana. En mi condición personal me enfrento a salirme de la norma, lo que ha traído muchas violencias en mi vida”.

En este punto su memoria se vuelve al pasado y recuerda que por su orientación sexual -desde que era adolescente- sufrió violencias en el ámbito familiar, académico y laboral, donde experimentó en su propio cuerpo las agresiones y la discriminación hacia las personas LGTBI.

 

 

 

Una gerencia diversa

Fue en esa época cuando añoró que existieran lugares para la protección de los derechos de las personas LGTBI y en el momento que comprendió el alcance de la creación de una Gerencia para la Diversidad en Medellín, se sintió muy agradecido, porque así los niños, niñas y jóvenes que pueden sufrir ese tipo de violencias que él padeció, tienen al que pueden acudir buscando protección o simplemente quien les escuche.

 

 

 

Hay avances

Alejandro destaca que “ver hoy al estado colombiano y en particular observar que desde la Alcaldía de Medellín haya en específico una Gerencia de Diversidades Sexuales, con una apuesta por la inclusión, por la diversidad y que tenga toda una programación y un festival en la ciudad, para las personas LGTBI,  desde el concepto de la revolución del amor, en procura del respeto y la promoción de nuestros  derechos, tiene un peso inigualable, simbólico y trascendental, porque eso nos afirma como población diversa y nos muestra un Estado comprometido con nosotros”.

Y agrega: “En medio de un contexto de países que siguen criminalizando estas conductas, que una administración municipal tenga un firme compromiso, una política pública, unos protocolos y un direccionamiento hacia la garantía de nuestros derechos, es muy simbólico y trascendental, porque además, materialmente mejora nuestras condiciones de vida”.

Ve con buenos ojos que haya políticas públicas a nivel nacional que protegen a este grupo poblacional y resalta los pasos dados en otras ciudades como Bogotá y Cali en este sentido y las sentencias que les permiten contraer matrimonio entre sí o ser padres adoptivos, entre otras.

 

 

 

Cada vez son más visibles

Alejandro está próximo a cumplir 27 años y dedica mucho de su trabajo académico en el programa de protección internacional de la Universidad de Antioquia, donde lidera lo referente al enfoque de género, específicamente la atención a la población LGTBI, migrante y refugiada.

La apuesta es seguir haciéndonos visibles y aliados de la institucionalidad para reducir esta violencia y contar con un Estado que la pueda prevenir, investigar y sancionarla”, concluye, Alejandro Gómez Restrepo, delegado de la Alianza Social LGBTI de Antioquia.

 

 

 

 

Mes de la Diversidad en Medellín

Por estos días se celebra en la capital antioqueña el Mes de la diversidad, en donde la Administración Municipal ofrece más de 50 actividades como reconocimiento y respeto a los derechos las personas LGTBI, bajo el lema de la “La revolución del amor”, que busca resaltar las pequeñas causas y las pequeñas revoluciones que se han hecho en la ciudad en pro de la población sexualmente diversa de nuestra capital.