El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Agricultura, dio un paso clave para la protección de la economía campesina con el lanzamiento del Fondo de Acceso a Insumos Agropecuarios (FAIA). Este ambicioso programa, presentado en Tabio, Cundinamarca, cuenta con una inversión de $32.000 millones de pesos destinados a mitigar los altos costos de producción. La iniciativa busca beneficiar directamente a más de 13.500 pequeños productores en 369 municipios del país, garantizando que el campo colombiano siga siendo el motor de la seguridad alimentaria nacional en un contexto de retos climáticos y económicos.
El mecanismo central del FAIA consiste en un reembolso del 20% sobre la compra de insumos específicos para ocho líneas productivas estratégicas: cereales, cultivos tropicales, frutales, leguminosas, oleaginosas, vegetales, tubérculos y plátano. Este apoyo económico directo permite a los agricultores aliviar sus cargas financieras y reinvertir en la sostenibilidad de sus parcelas. Para participar, los productores deben estar registrados en las plataformas habilitadas o acudir a sus alcaldías municipales, asegurando así que el recurso llegue a quienes labran la tierra de manera tradicional y a pequeña escala.
Además del apoyo financiero, el evento en Tabio subrayó la urgencia del ordenamiento territorial rural. El Ministerio, junto a la UPRA, socializó la creación de Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA). En Tabio, por ejemplo, se han delimitado cerca de 3.646 hectáreas (el 48% del municipio) para protegerlas de la expansión urbana descontrolada. Estas zonas de protección son vitales para conservar la alta productividad de la Sabana de Bogotá, donde Cundinamarca produce anualmente más de 25.000 toneladas de alimentos, demostrando que la preservación del suelo es una cuestión de supervivencia nacional.
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Finalmente, este conjunto de estrategias representa un esfuerzo integral por dignificar la labor del campesino y fortalecer la autonomía productiva. Al combinar el subsidio a los insumos con la protección jurídica de la tierra, el Gobierno Nacional busca blindar el campo frente a las presiones del mercado inmobiliario y la volatilidad de los precios internacionales.



