En el marco del Foro de Alto Nivel CELAC-África, lideresas de tres continentes anunciaron la creación de la Alianza Estratégica de Mujeres Africanas, Afrodescendientes e Indígenas, una plataforma global orientada a fortalecer la cooperación, el liderazgo y la incidencia política en temas de justicia, igualdad y desarrollo sostenible.
El encuentro, realizado en el Centro de Convenciones Ágora, reunió a mujeres de 30 países de África, América Latina y el Caribe, quienes suscribieron una declaración conjunta que marca un hito en la articulación internacional de agendas sociales con enfoque étnico y de género.
Una alianza con proyección global
La nueva alianza nace como un espacio de coordinación internacional que busca incidir en la agenda global en temas como justicia racial, desarrollo económico inclusivo, participación política y sostenibilidad.
Entre las firmantes se encuentra la vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, quien resaltó el alcance transformador de esta iniciativa más allá de las fronteras nacionales.
“Este espacio debe inspirar a las nuevas generaciones a comprometerse con la dignidad de nuestros pueblos. Construir implica dejar atrás las cadenas coloniales que aún persisten y reconocer el valor del otro. Solo así podremos avanzar en una alianza global sólida”, señaló.
Ejes estratégicos para la incidencia internacional
La Alianza definió cinco líneas de acción que orientarán su trabajo en distintos escenarios multilaterales:
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Liderazgo político y participación en la toma de decisiones
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Justicia racial, memoria histórica y reparaciones
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Autonomía económica y acceso a financiamiento
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Cultura, conocimiento y preservación de identidades
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Construcción de alianzas globales para el desarrollo sostenible
Una agenda común frente a desafíos globales
La declaración conjunta reconoce una historia compartida marcada por la esclavitud, el colonialismo y el racismo estructural, y plantea la necesidad de construir respuestas colectivas frente a problemáticas globales actuales.
Entre los principales desafíos identificados se encuentran las desigualdades persistentes, las crisis democráticas, los conflictos armados, la degradación ambiental y las múltiples formas de exclusión que afectan de manera desproporcionada a comunidades afrodescendientes, indígenas y africanas.
El documento también resalta el papel de estas mujeres como actoras clave en la construcción de paz, la defensa de los derechos humanos y la transformación de sus territorios.
Llamado a la cooperación internacional
La Alianza se proyecta como una plataforma de acción colectiva con vocación global, que busca articular esfuerzos entre gobiernos, organismos internacionales, academia, sector privado y movimientos sociales.
“Esta alianza nace como una fuerza histórica de pensamiento estratégico y acción colectiva comprometida con un mundo más justo e inclusivo. Convocamos a todos los actores internacionales a sumarse a este esfuerzo”, enfatiza la declaración.
Articulación desde el Sur Global
El espacio contó con el impulso de liderazgos y organizaciones como Epsy Campbell, así como plataformas y redes enfocadas en justicia racial y reparaciones.
La creación de esta alianza consolida un nuevo escenario de articulación desde el Sur Global, en el que las mujeres africanas, afrodescendientes e indígenas se posicionan como protagonistas en la construcción de un nuevo orden internacional más equitativo, inclusivo y sostenible.

