El presidente Gustavo Petro ingresó este martes a la Casa Blanca para sostener su primer encuentro cara a cara con el mandatario estadounidense Donald Trump, en una reunión marcada por un año de tensiones diplomáticas y declaraciones cruzadas entre ambos gobiernos.

El encuentro, programado para las 11:00 a. m., inició con un saludo cordial y un apretón de manos, según muestran las primeras imágenes difundidas desde Washington. Petro llegó puntual al despacho oval acompañado por la canciller Rosa Villavicencio, el embajador de Colombia en Estados Unidos Daniel García-Peña y el ministro de Defensa Pedro Sánchez.

En el registro visual del momento inicial se observa al presidente colombiano portando una carpeta con documentos, lo que sugiere una agenda estructurada para una reunión que, de acuerdo con fuentes oficiales, podría extenderse entre 30 minutos y una hora, dependiendo del desarrollo de la conversación.

Por parte de Estados Unidos, Trump estuvo acompañado por el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el senador de origen colombiano Bernie Moreno, una señal del peso político que Washington le asigna al encuentro bilateral.

Entre los temas previstos en la agenda se encuentran la lucha contra el narcotráfico, los resultados frente a bandas criminales, la situación en Venezuela, la migración y las relaciones comerciales entre ambos países. Estos asuntos han sido fuente recurrente de fricción durante el último año.

Como gesto diplomático, Petro entregará a Trump varios obsequios representativos de Colombia, entre ellos un vestido tejido por comunidades indígenas de Nariño, canastas de cacao y chocolate elaborados por campesinos de regiones afectadas por el conflicto armado, artesanías tradicionales y una réplica de orfebrería milenaria hallada en la Amazonía.

El encuentro ocurre tras una relación bilateral deteriorada desde el inicio del actual mandato de Trump, cuando se produjo el primer choque por la política migratoria y la negativa inicial del gobierno colombiano a recibir connacionales deportados. A partir de allí, se sucedieron enfrentamientos públicos, declaraciones en redes sociales y episodios diplomáticos que tensaron al máximo la relación.

Uno de los momentos más críticos se dio tras declaraciones de Petro en escenarios internacionales y episodios que derivaron en la retirada de su visa diplomática y su inclusión en la llamada lista Clinton, hechos que marcaron un punto de quiebre en el vínculo bilateral.

El ambiente comenzó a cambiar luego del operativo de extracción de Nicolás Maduro realizado por la administración estadounidense en Venezuela a comienzos de enero, seguido de una llamada telefónica entre ambos presidentes. Esa conversación allanó el camino para la reunión que se desarrolla este martes y que es observada con expectativa por sectores políticos, económicos y diplomáticos en Colombia.