El precio del dólar en Colombia volvió a ceder y la TRM quedó en $3.513,54 para el 12 de junio de 2026, uno de los niveles más bajos observados en los últimos cinco años. La caída prolonga la apreciación del peso en un mercado atento a señales externas y al ruido de expectativas alrededor del ciclo electoral de 2026.

TRM en $3.513,54: el precio del dólar en Colombia profundiza su racha bajista

El nuevo registro de la tasa representativa del mercado (TRM) marca continuidad en la tendencia de las últimas semanas. Aunque el movimiento se refleja en una cifra oficial diaria, la negociación del tipo de cambio sigue mostrando sensibilidad a cambios de percepción sobre riesgo y a noticias económicas que afectan el apetito por activos emergentes.

En ese contexto, los análisis que circulan en el mercado suelen explicar el ajuste con una mezcla de factores internacionales y locales. Entre los elementos mencionados aparecen la debilidad global del dólar, el desempeño de las materias primas y la lectura de menor riesgo sobre Colombia en el corto plazo, variables que pueden mover flujos de inversión.

Un día de caída fuerte y un retroceso cercano al 7 % en el mes

Frente a la jornada anterior, la TRM registró un descenso de más de $53. Con ese ajuste, el peso colombiano mantuvo el impulso de apreciación que ha destacado recientemente, en sesiones que tienden a reaccionar rápido ante cambios en expectativas económicas y financieras.

En comparación con un mes atrás, la divisa acumula una reducción de cerca del 7 %. Esa variación mensual deja el tipo de cambio en una franja que no se veía desde hace varios años, según los niveles que se desprenden del reporte diario de la tasa representativa.

Importadores y exportadores: el efecto práctico de un dólar más barato

Un dólar más bajo suele dar alivio a importadores, empresas con insumos en el exterior y personas con compras o pagos internacionales. Con una tasa menor, esas operaciones demandan menos pesos por cada dólar, lo que puede ajustar presupuestos de reposición, inventarios o servicios contratados en moneda extranjera.

En cambio, el mismo movimiento puede presionar a exportadores y a sectores que reciben ingresos en dólares, porque cada dólar de venta se convierte en menos pesos. Analistas también han advertido que la volatilidad podría mantenerse hasta que se despeje el panorama de las elecciones presidenciales de 2026, ya que el tipo de cambio sigue expuesto a cambios en expectativas políticas, decisiones de inversión, señales fiscales y al pulso externo.