El sangrado de las encías durante el cepillado puede tener distintas causas, pero cuando se presenta de manera recurrente es importante consultar a un profesional de la salud oral. Este síntoma puede estar relacionado con la gingivitis o la periodontitis, enfermedades que afectan los tejidos que sostienen los dientes y que, en algunos casos, avanzan sin provocar dolor en sus primeras etapas.
La acumulación de placa bacteriana es uno de los factores asociados con la inflamación de las encías. Si no se elimina adecuadamente, puede endurecerse y convertirse en sarro, que requiere una limpieza profesional. Cuando la inflamación se limita a la gingivitis, puede ser reversible con el tratamiento adecuado y mejores hábitos de higiene. Sin embargo, si progresa a periodontitis, puede ocasionar daños en los tejidos de soporte y pérdida del hueso que rodea los dientes.
La odontóloga Elena Solís González explica que la ausencia de dolor no descarta la presencia de una enfermedad periodontal. Por esta razón, la evaluación profesional puede incluir la revisión de las encías, la medición de los espacios alrededor de los dientes y, cuando está indicado, radiografías para identificar posibles alteraciones óseas.
La salud de las encías y su relación con otras enfermedades
La enfermedad periodontal no solo afecta la salud bucal. La inflamación persistente y la presencia de bacterias en los tejidos afectados son objeto de investigación por su posible relación con otras condiciones de salud.
Una de las asociaciones más estudiadas es la que existe entre la periodontitis y la diabetes. La relación puede funcionar en ambas direcciones: los niveles elevados de glucosa pueden aumentar el riesgo de problemas en las encías, mientras que la inflamación periodontal puede dificultar el control de la glucemia. El tratamiento de la enfermedad de las encías puede contribuir al manejo de la diabetes, como complemento de la atención médica.
También se ha identificado una asociación entre la periodontitis y las enfermedades cardiovasculares, incluidos los infartos y los accidentes cerebrovasculares. No obstante, aunque se investigan los posibles mecanismos relacionados con las bacterias y la inflamación, esta asociación no demuestra que la enfermedad periodontal sea la causa directa de estos eventos ni que su tratamiento los prevenga.
En el caso del Alzheimer, algunos estudios examinan la posible relación entre determinadas bacterias orales, como Porphyromonas gingivalis, y los procesos asociados con el deterioro cognitivo. Hasta el momento, estos hallazgos no permiten concluir que las infecciones periodontales causen esta enfermedad.
La periodontitis también se investiga en relación con la artritis reumatoide, debido al posible papel de ciertas respuestas inmunitarias frente a bacterias de la cavidad oral. Sin embargo, padecer una enfermedad periodontal no significa que una persona necesariamente desarrollará esta condición autoinmune.
Durante el embarazo, algunos estudios han encontrado asociaciones entre la enfermedad periodontal y resultados como el nacimiento prematuro y el bajo peso al nacer. No se ha demostrado que el tratamiento periodontal prevenga por sí solo estas complicaciones, pero la atención odontológica indicada puede recibirse durante la gestación y debe evaluarse de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
Cuándo consultar y cómo prevenir problemas periodontales
El sangrado recurrente, el mal aliento persistente, la retracción de las encías y la movilidad de los dientes son señales que requieren valoración odontológica. La detección temprana permite establecer el tratamiento adecuado y reducir el riesgo de daños en los tejidos que sostienen las piezas dentales.
Entre las medidas preventivas se encuentran cepillarse los dientes al menos dos veces al día con crema dental fluorada, limpiar diariamente los espacios entre los dientes y asistir a controles odontológicos según las necesidades individuales.
La higiene diaria ayuda a controlar la placa bacteriana, pero no reemplaza las evaluaciones profesionales ni los procedimientos necesarios para retirar el sarro acumulado.
Reconocer los síntomas y consultar oportunamente permite tratar la inflamación de las encías y disminuir el riesgo de progresión de la enfermedad periodontal. El cuidado de la salud bucal hace parte de la prevención y el mantenimiento de la salud general.


