Lo que empezó como una tradición de lentejuelas se ha transformado en el motor financiero más robusto del Caribe colombiano. Para este 2026, el Carnaval de Barranquilla proyecta un movimiento económico que supera los $840.000 millones, consolidándose como una plataforma de ingresos transatlántica.
La cifra más sorprendente es el crecimiento del empleo: un aumento del 286% desde 2023, pasando de 50.000 a más de 193.000 puestos de trabajo.
Según Juan José Jaramillo, director de la fiesta, este impacto es transversal: desde la hotelería de lujo hasta la economía popular de los silleros, quienes por sí solos movilizan más de $3.000 millones. El Carnaval ya no es solo una fiesta; es la empresa más grande de la ciudad durante el primer trimestre del año.



